Ascensión a Cueto Ancino – Valdelugueros

Una de las más impactantes vistas de las profundas foces del río Curueño al mismo tiempo de una amplia panorámica de la cordillera cantábrica central y oriental se consigue ascendiendo a una cumbre denominada por muchos como “el K2 leonés”, en el concejo de Valdelugueros (León): Cueto Ancino.

Foces del Curueño y Cueto Ancino a la derecha

Foces del Curueño y Cueto Ancino a la derecha

Fusión de agua, roca y bosque

Y es que el agua y la roca, y en menor medida el bosque, son los protagonistas de buena parte de la montaña central leonesa, un territorio de abruptas profundidades talladas por el agua a base de machacar la roca caliza para dar salida al gran volumen de agua proveniente de los antiquísimos glaciares que dominaron las altas cuencas del Torio y el Curueño en viejas eras.

Un proceso geológico que se observa muy bien si encaminamos nuestro recorrido a los valles de Valdelugueros y Cármenes, atravesando las Foces de Valdeteja y Vegacervera respectivamente.

Valdorria, un nido de águilas sobre el Curueño y bajo las miradas de Peñ Valdorria y Cueto Ancino (derecha, fondo)

Valdorria, un nido de águilas sobre el Curueño y bajo las miradas de Peñ Valdorria y Cueto Ancino (derecha, fondo)

La fuerza del río ha ido excavando la roca creando espectaculares desfiladeros u hoces que aunque tienen una corta longitud (6-8 kms) gestan un paisaje de gran valor natural, donde los dos elementos reyes, el agua y la roca, juegan en un minúsculo tablero donde también hay espacio para un sinuosa carretera que comunica las cuencas altas y medias de estos ríos de la vertiente sur cantábrica.

Cueto Ancino (1.783 metros),  balcón de las hoces

Cueto Ancino o Huevo de Nocedo

Cueto Ancino o Huevo de Nocedo

Pasear por antigua calzada romana que bordea el Curueño (repleta de históricos y bellos puentes), bañarse en uno de sus profundos, frescos y trucheros pozos, recorrer el bicicleta las hoces… son algunas de las tropecientas propuestas para disfrutar de esta montaña del río Curueño, compartida por los ayuntamientos leoneses de Vadelpiélago, La Vecilla y Valdelugueros.

Pero por supuesto, el montañismo es el plato fuerte de este territorio de grandes desniveles y afilados picachos calizos. Peña Galicia, Valdorria, Bodón, Prado Llano y, cómo no, Cueto Ancino.

Cueto Ancino y su faedo

Cueto Ancino y su faedo

Cueto Ancino, conocido también como El Huevo de Nocedo, es una cumbre que se eleva justo sobre el tramo más espectacular de las hoces, por lo que su cara oeste es una pared de díficil trato que se sustenta en los pozos y tabladas del río.

Sus demás caras si son algo más amistosas, y es su cara norte quizás la más guapa para emprender una ascensión hasta su cima, a 1.783 metros de altitud.

Ruta de ascenso

Punto de inicio y llegada: Majadas del Caserío – Valdeteja (Valdelugueros, León)

Duración aproximada: Cuatro horas

Desnivel de subida: 550 metros aproximadamente

Dificultad: Media (Precaución en algún tramo de trepada)

Accesos: Carretera provincial LE- 321, tramo La Vecilla – Valdeteja.

mapak2

Desde Las Majadas del Caserío (1.120 metros) se accede al valle y bosque de Tejedo, un pequeño mundo paralelo a universo de roca y agua del valle principal.

Estas majadas pertenecen al pueblo de Valdeteja situado unos pocos kilómetros valle arriba, y son poco más que cinco casas de origen ganadero asentadas en el poco terreno que se ha podido ganar al río y a la montaña.

Majadas del Caserío

Majadas del Caserío

Desde este bello lugar la silueta de Cueto Ancino se superpone en el paisaje de manera omnipresente, su cresta caliza, afilada, quebrantada y poblada en gran medida por un tupido faedo que alberga una valiosa colonia de texos en su interior.

Bosque de Tejedo

Bosque de Tejedo

Texos ocultos en el faedo de Tejedo

Texos ocultos en el faedo de Tejedo

Y es que el valle de Tejedo es uno de esos rincones ocultos que hasta que no se patea con calma y tiempo no se da cuenta uno de  la belleza y el valor ecológico de la zona. Una zona con gran biodiversidad y diversidad de paisajes, como vengo apuntando en todo el reportaje.

CIMG6038

Sierra de Bodón y la cara sur del valle de Tejedo, poblada de robles

En el valle de Tejedo hay dos pistas principales, una que va por la izquierda del arroyo y otra a su derecha. Esta última es la que cogemos nada más salir de Las Majadas para internarnos directamente en bosque e ir ascendiendo paulatinamente hasta la cresta de Cueto Ancino.

Crestería de Cueto Ancino

Crestería de Cueto Ancino

Saliendo del bosque la caliza empieza a aflorar y debemos ir cambiando la dirección para enfocar nuestros pasos a la inmediata base norte del pico, donde se encuentra una gran llera que habrá que superar para acceder a las varias canales que dan paso a la cumbre y que se encuentras fitadas y medianamente señalizadas.

Una de las mejores estampas de la ascensión

Una de las mejores estampas de la ascensión

Aunque desde lo lejos estas canales y paredes pueden asustar, una vez que lleguemos a ellas, la impresión de verticalidad va a disminuir y vamos a encontrarnos con un tramo ameno y lleno de adrenalina que superaremos, eso si, con mucha atención y apoyándonos en pies y manos.

CIMG6068

CIMG6067

En el último tramo la panorámica sobre las hoces y las cumbres del Alto Curueño es sencillamente impresionante. Da la impresión de estar sobrevolando estas montañas leonesas del Río del Olvido, la grandiosa obra literaria que escribió Julio Llamazares sobre esta comarca.

Desde la cumbre también divisaremos el Mampodre, la ribera de La Vecilla, Brañacaballo, San Isidro y la serranía de Fuentes de Invierno.

Cumbre

Cumbre

Parte media del Curueño en el entorno de La Vecilla

Parte media del Curueño en el entorno de La Vecilla

El descenso se realiza por el mismo camino de ascenso, pudiendo acortar en muchos tramos si el hayedo lo permite.

Al otro lado de la cresta se encuentra el valle de Valdenuciello, otro posible acceso a Cueto Ancino que cuenta con pista hormigonada que comunica Oville con el Curueño.


¡No dudes en compartirme! ¡Gracias!

3 pensamientos sobre “Ascensión a Cueto Ancino – Valdelugueros

  1. Orlando

    Con estas indicaciones y sin mapa no se aclara persona alguna. Muy bien las fotos, pero de como orientar la ruta cero patatero

    1. admin Autor del artículo

      No se puede tener todo en la vida! A veces las cosas hay que currarselas, en eso consiste la montaña, en doblar rodilla y estudiar el terreno para conseguir el objetivo.

      1. ernestjose

        exactamente….los tesoros mas importantes y gratificantes de la vida se consiguen con tu esfuerzo….asin ye la cumbre al llegar!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *