Brañas de La Seita y Zarameo desde Cuevas del Sil

Anda uno siempre recomendando lugares… y es díficil hacerlo en estas montañas y valles donde no hay rincones feos y donde todo es aprovechable para una vivir una jornada de naturaleza y turismo rural.
 
Pero si hay una ruta que puede encandilar a más de uno para el resto de su vida es la que os presento a continuación y que está muy indicada para realizar en los meses otoñales puesto que el color amarillo de los bedules pinta un soberbio cuadro donde dos brañas hacen de protagonista en uno de los valles más bonitos e interesantes del Alto Sil Leonés.
 

Naturaleza cantábrica y cultura tradicional brañeira son dos de los mundos que atraviesa esta ruta que es por otro lado breve y asequible para cualquier tipo de públicos (excepto para los muy vagos).

 

         Cuevas del Sil bajo las únicas peñas calizas del valle

 
Nos dirigimos a la localidad de Cuevas del Sil, perteneciente al concejo de Palacios del Sil, un pequeño pueblín esparcido en una de los pocos ensanches que el río Sil crea tras su salida del cercano valle de Laciana. Cuevas por otro lado es un punto de partida muy importante para recorrer otros fenomenales espacios del Alto Sil como es Tejedo, las brañas del Campo Cuevas, el val.le del Fueixu, La Degul.lada, Brañadurria…
 

Pero hoy nos vamos a un pequeño vallín casi inperceptible desde la carretera general Toreno-Villablino que se adentra en un entorno de calidad medioambiental incalculable.

 

  Entrada al valle del La Seita vista desde la veiga de Cuevas

 

La Regueira La Seita desemboca en ese Sil ya curtido desafortundamente de presas y obras hidráulicas aguas arriba del puente medieval de Cuevas, reconstruido en parte por el deterioro del paso del tiempo y de las aguas, el cual nos sirve de acceso para pasar al otro lado del valle, atravesando también las viejas vías del ferrocarril minero que hace tiempo que dejó de sonar en este valle por el que transcurrió más de 50 años.

 

   Estación de Cuevas, a punto de ser engullida por el bosque

 
El entorno inmediato de Cuevas es ya una delicia para el amante del bosque. Abedules, serbales, robles, castaños, humeiros, acebos e incluso alguna haya colorean los montes que suben verticales hacia las cumbres del Alto Sil. Vamos a remontar el curso de la Regueira la Seita desde los 880 metros aproximadamente hasta los 1.600 metros de altura, todo ello sobre una buena pista marcada y señalizada pero también a través de un pequeño sendero que se adentra en la espesura del fantastico bosque mixto cantábrico que este valle alberga.
 

Estamos en tierra de brañas, tierra de pastores seminómadas, vaqueiros, que han estado circulando por estos montes durante centurias llevando sus ganados a las tierras altas donde poder aprovechar los pastos que esta dificil orografía ha concedido al hombre durante su existencia.

 

   Característico cierre labrado en la madera abundante en todo el occidente

 
El municipio de Palacios, como otras veces hemos comentado, quizás guarde los ejemplos más interesantes y a la vez bellos de estas construcciones ganaderas que han dado un toque aún más pintoresco a este soberbio paisaje si cabe. Es un patrimonio cultural que se ha de preservar y a la vez fomentar en el camino del turismo rural pues bien puede servir de un pequeño recurso económico para estos pueblos. En Somiedo ya se ha iniciado este camino.
 
La perfecta integración de la brañas en la montaña, sus tejados de losa y paredes de piedra, sus portillas de madera, y las murias de piedra que dividen los propiedades, hacen de todo este conjunto un lugar donde saborear el auténtico sabor tradicional de la alta montaña cantábrica.

 Subida a La Seita, con cierta inclinación en algunos tramos

 

El bosque caducifolio cantábrico visto desde una de las cabanas de La Seita

 

La primera braña a la que llegamos es la perteneciente al pueblo que hemos dejado atrás, Cuevas. Es la Seita, nombre que parece guardar alguna relación a las explotaciones auríferas romanas que abundan en esta zona, concretamente en el cercano valle de Brañadurria, y el cual se repite también en otro topónimo de la cercana Omaña.

 

                           La Seita

 

 
En esta parte del recorrido el valle se abre, regalando terreno para que proliferen prados robados al bosque y para que más de media docena de cabanas se agrupen formando un pequeño barrio que ha servido a los vecinos de Cuevas para establecer parte de sus labores ganaderas durante siglos.

Hoy, La Seita aún guarda ganado en sus alrededores, pero como pasa en la mayoría de la brañas de la zona, las cabanas ya solo sirven para uso de ocio y recreo personal, no quitando a sus propietarios de las cotidianas labores de mantenimiento, el cual se ha hecho de manera envidiable y el cual mostraremos en la siguiente braña a donde nos encaminamos tras abandonar La Seita.

 

  Desvío que hemos de coger para adentrarnos en el bosque del Reventón

La segunda parte de la ruta gana ya una cierta altura que nos permite ir contemplando el emplazamiento en el fondo del valle de la braña que acabamos de abandonar, rodeada de un inmenso bosque que en los días otoñales se muestra impactante. Son montes de oso y urogallo, también de acebo y tejo, o mejor dicho,xardón y teixu, pues estos son los nombres con los que hemos de nombrar las cosas en esta parte del país pal.luezudonde el asturleonés es aún un hecho innegable. 
 

Xardones y teixos, pero también robles y abedules son ahora protagonistas de la fase de la ruta que se adentra en el monte del Reventón, un bosque atlántico espeso, donde líquines y ejemplares centenarios de tejo y roble se yerguen sobre nosotros, meros transeuntes del tiempo.

 

      Xardón, teixu, bedul…

 

El roble del Reventón tiene cierta fama en la comarca, pero no quiero abandonar la gran cantidad de teixos que afloran en este bosque con orientación norteña que bien pudiese haber sido llamado como el Teixedal de La Seita.

 

 

El camino es ahora un sendero que serpentea y zigzaguea entre los troncos de los árboles ganando paulatinamente altura. Vamos a alcanzar en breves momentos la parte superior del bosque donde los abedules vuelven a ser reyes y señores del paisaje. Estos valles del Alto Sil y los vecinos de Omaña guardan una de las mejores muestras de abedulares a gran escala de la provincia de León y de la cordillera cantábrica.

 

  Vista área de La Seita desde las proximidades de Zarameo

Volvemos a pisar prados que por otro lado van cubriéndose año tras año de monte bajo debido a la falta de pezuña y diente que durante otro tiempo si poseyeron.
Estamos ante las puertas de la mayor braña de todo el occidente leonés junto con la ancaresa de Campo del Agua: Zarameo.
 

Más de veinte cabanas se esparcen en este nido de águilas, destacable mirador de las montañas del Sil y de las asturianas del Narcea y el Ibias. No es un pueblo, no, de momento no han puesto iglesia aquí arriba, si bien es verdad que Zarameo, la braña de Matalavil.la, es igual de grande que muchos pueblos de este norte que tanto nos gusta.

 

 

Se canta, incluso, en la lengua del país, que Zaraméu nun yia ciudade, que yía braña, que mirándola ende l.luenxe paez una catedrale. Y nun yia pa menos.
 

La primera vez que uno entra a Zarameo parece haber encontrado un mundo perdido. Uno no se explica que hace un pueblo aquí subido, alejado del mundo, atado a estas montañas de silencio, arándano y abedul. Zarameo, para mí, fue una de la experiencias más gratas de mis caminatas en solitario.

 

 
Pero Zarameo tiene mucha vida. Si bien es cierto que hasta hace poco más de una década esta braña solamente contaba con una cabana en pie, los sabios vecinos de Matalavilla, que es el pueblo que regenta esta braña aunque su situación haga pensar que lo es Cuevas por encontrarse en el mismo valle de La Seita, han sabido reconstruir y devolver la vida a esta inmensa braña en estos últimos años sin NINGÚN tipo de subvención por parte de las administraciones competentes. Algo que por el contrario si sucede en la vecina Asturias, donde si se fomentan este tipo de actuaciones.

   Imagen de Zarameo en la década de los 80 del pasado siglo. Se aprecia el estado de abandono pero también la limpieza del terreno circundante. (Fotografñia del Libro “Las Comarcas de León”)

      Teitandu un poucu’l l.lousáu y las gril.lándas

Dos vecinos de Matalavilla tuvieron la amabilidad de mostrarme en el interior restaurado de su cabana, en la que un tiempo sirviera para almacenar paja y aperos ganaderos, y que hoy ha quedado como un perfecto apartamento de alta montaña que ya a muchos les gustaría poseer. Pero ello ha requerido trabajo, y como el matrimonio me comenta, es necesario “teitar” el tejado con losa cada año, subir material desde el pueblo, cosa que no es siempre fácil si pensamos en las infinitas nevadas que por aquí suelen caer y lo más importante, tener la fuerza de voluntad de recuperar algo que estaba destinado ya al olvido tan solo hace una década.

 

 Interior de la cabana. (Agradecimientos a los vecinos de Matalavilla que me la enseñaron).

Lo más importante de la reconstrucción de Zarameo, aparte del amor y el que han puesto sus propietarios, es la utilización de materiales autóctonos o al menos concordantes con el paisaje y la tradición. Así se utilizan pizarras negras y piedras graníticas sacadas de las l.leiras del lugar. Por dentro también se han decorado escaleras y muebles con madera de abedul.
 

Zarameo, aparte de su interesante conjunto de calles y cabanas, también cuenta con otro elemento arquitectónico tradicional como es la oul.leira (ollera, en castellano). Esta pequeñísima construcción tiene su función en el almacenamiento de la leche en un lugar fresco y seguro hasta que sea bajada al pueblo. Por ello dentro de ellas podemos denotar la presencia de humedad y feleitos.

 

            Oul.leira de Zarameo

 

Desde esta braña se puede alcanzar también la divisoria de este valle con el del Salientes y Valseco, el cual, por cierto, carece de brañas como en la que nos encontramos. También podemos surcar los montes hasta Rabanal de Arriba a través de Brañadurria o descender a Palacios a través de la Degul.lada. Todo a gusto del consumidor.

 

       Panorámica de la Braña de Zarameo

 

Nosotros vamos a bajar de nuevo a La Seita pero por la otra ladera del valle, siguiendo una pista que desciende bruscamente hacia la regueira cercana al bosque del Reventón a través de teixos y xardones nuevamente de considerable tamaño. Además, por esta ruta de vuelta tenemos una panorámica envidiable de Zarameo.

 

 

 

Volvemos de nuevo a La Seita, donde un par de mastines y algunas yeguas campan por su calle principal. Ellos también son hijos herederos de este inmenso y valioso marco ambiental que es el Alto Sil, el llamado por escritores de la zona, el país de las brañas.


 

 



DORMIR EN EL ALTO SIL
ALBERGUE DE MONTAÑA

LA CABANA DEL TRASGU

Salentinos

 La-2Bcabana-2Bdel-2Btrasgu-2B017EL AUTÉNTICO TURISMO RURAL
 http://lasendadelhayedo.com/la-cabana-del-trasgu/


¡No dudes en compartirme! ¡Gracias!

15 pensamientos sobre “Brañas de La Seita y Zarameo desde Cuevas del Sil

    1. Héroe de Leyenda

      Y yo te envidio por tus paseos por Llanes, que pena que sea de los sitios que más a desmano me quedan de León… pero haré esfuerzos por visitarlo más a menudo. Además, este paisano se traslada este año a Uviéu a vivir.
      Un saludín

  1. Sara

    Impresionante, otra que me apunto para esta temporada, y como se que sigueindo tus pasos no hay equivocación ninguna, me aseguro un paraiso sin duda. Precioso reportaje, precioso Alejandro. Aún tengo pendiente ese alojamiento en mil madreñas rojas, pero será pronto.
    Mi abrazotedecisivo héroe y gracias, mil gracias por este maravilloso espacio.

  2. antonio

    Hola, bonito paseo e impresionante naturaleza, a mi me gustaria hacer esas rutas, pero se da que ya no puedo forzar la marcha mucho tiempo como me gustaria. Pero me pregunto, hay posivbilidad de hacer esas escapadas acaballo y por ejemplo en varios dias ir sin prisas de un pueblo a otro siempre por senderos y respirando lo natural…?

    1. Héroe de Leyenda

      Hola Antonio,
      claro que hay posibilidades. Mira, en Palacios antes al menos había un chico que ofertaba rutas a caballo por las brañas de zona, Ludario. No sé si ahora las hará.
      Quizás en Villablino oferten algo. Ya sabes el problema que tenemos en León de una promoción turística nula…
      De todas formas, ir a hasta La Seita es un paseín de una hora.
      Un saludo.

  3. Maria

    ¡Qué bonito! Me encantan esos parajes. Seguro que iré algún día, a ser posible en otoño que es cuando más colorido está todo.

  4. Julio A. R.

    Apoyo entusiásticamente la recomendación que le haces a Sara: “No te pierdas el Alto Sil a finales de octubre”, que ya está al caer. A ver si nos vemos por ahí, Héroe.
    Julio.

    1. Héroe de Leyenda

      Hola Julio, nadie mejor que tú para recomendar lugares en este pequeño mundo del “Noroeste Leonés”.

      Nos veremos por ahí, estoy seguro, muchas veces nos hemos pisado los talones sin darnos cuenta, así que nada me agradaría más que realizar una ruta en conjunto. Estamos en contacto pues.
      Un saludo

  5. Pingback: La Braña de Zarameo

  6. Monse

    Me ha encantado el reportaje ,porque soy de la afortunadas que tengo cabaña en zarameo
    Para mí es el cielo y el momento de sentirme acompañada por todos mis seres queridos que lo hicieron posible y que me acompañan siempre.Pero en Zarameo aún están más presentes si cabe

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *