El Cul.láu de Valdeprado – Palacios del Sil

 
 
Ríu Ceronciel.lu o de Valdeprao. De lo mejorcín del valle del Sil.
 
Cantu al mieu pueblu
 
Güei, que toi de gracia,
you quiero cantar
a mia guapa tierra
canto al mieu l.lugar.
 
A suas auguas l.limpias
canto al urcial,
a los rebol.lales
canto al piornal,.
 
Canto al sabugueiru,
canto al acebal,
a los mostachales,
canto al bedular.
 
Canto a las papolas
pos de todas hai,
por cualquier sendeiru
a la oriel.la tán.
 
Canto a la carqueisa,
codoxu ya escoba,
pos ponen mariel.los 
los montes ya l.lobas.
 
You canto al mieu pueblu,
canto a la mia tierra,
nun atopéi outra
más guapina qu´el.la.
 
Con estos versos en asturleonés de la muy querida escritora Eva González, natural del concejo leonés de Palacios del Sil, abro esta entrada sobre, más que una descripción de una sencilla ruta, una recopilación de imágenes sobre los cambios que la madre tierra confiere sobre los seres vivos según la estación en que nos encontremos.
 
A mi me gustan especialmente las estaciones de transición, donde absolutamente todo emerge o se sumerge, donde todo cambia y donde el paisaje es puro espectáculo.
 
Otoño y primavera son dos momentos especiales del año en los montes cantábricos, montes caducifolios, muy condicionados por el sol y la nieve.
 
En cualquier valle podemos contemplar los cambios que se suceden en la vegetación, si bien cada uno tenemos nuestros rincones predilectos, aquellos en los que primeramente pensamos cuando queremos dar un paseín.
 
 
 Vista sur del valle de Valdeprao
 
 
Valdeprao (Palacios del Sil-León), ya ha salido más veces en este blog ( no dejará nunca de salir ).
Es un valle, desde mi punto de vista, enormemente valioso e interesante en esta parte de la cordillera. Su geología glacial, su vegetación cantábrica, su fauna de garra y pico, su cultura brañeira… es siempre una emoción caminar por sus senderos. 
 
 Los neveiros se acumulan en las montañas del Miro.
 
 
A uno, que le gusta mucho pensar, piensa cómo es posible que este valle no tenga una centro de recepción de visitantes del espacio natural del Alto Sil y un centro de interpretación parecido al que hay en Caboalles de Arriba, pues en nada habría que envidiar a otros lugares como Somiedo, mismamente. 
 
 Vista norte del valle
 
 
Pero las realidades son bien distintas a un lado y a otro de la cordillera. Aquí, en Valdeprao, hasta la carretera (o lo que queda de ella) es de propiedad privada y tras el cierre del mítico restaurante ya no queda nada abierto al visitante foráneo. Al otro lado de las montañas, bueno, todo el mundo sabemos quien lidera el turismo rural de montaña.
 
Desde el pueblín que una vez fue braña parte de un camino hacia el este, hacia un pequeño valle donde se despliega una mancha forestal destacable.
 
 
 
Es el val.le, un paso ancestral de comunicación con otros pueblos, brañas y valles como Palacios, Susañe o Pedroso, todo ello a través de un pequeño colladín aquí llamado simplemente “El Cul.láu”, apareciendo en los mapas como collado de Valdeprado y con una altitud de 1.549 metros.
 
 
 
 
El recorrido de ida y vuelta no supera las dos horas, aunque el ascenso haya que tomarselo con calma. Pero es fácil, porque el ecosistema que nos rodea según entramos en este pequeño vallín es inmenso. Un auténtico tesoro para los naturalistas.
 
No es dificil ver algún oso o faisán en estos senderos, pues el alimento abunda en esta parte del gran valle de Valdeprao, el mismo que vemos si volvemos la vista hacia atrás una vez ganada altura suficiente para contemplar los colosos del Miro y Busmor que cierran el valle por el lado Oeste.
 
 
 
 
Dos estampas del mismo monte, una en noviembre, otra en mayo.
 
Una alfombra de arandaneras se despliega sobre el bosque formado principalmente por abedules, pero también por capudres, salgueiros, acebos, avellanos y robles. Puro paisaje del norte.
 
Al otro lado del requero el monte bajo se extiende pindio hacia los altos, y aunque es monte que sabe desgraciadamente de incendios casi anuales, hay pequeñas “islas” donde viven grandes robles entre lleras y xardones, verdaderos refugios de todo tipo de fauna.
 
 


 Arándaneras, xardones, capudres… El jardín secreto.
 
 
El contraste entre la vertiente sur y la norte es considerable, si bien al final del recorrido, acercándonos a cul.láu, todo confluye en una misma mancha forestal donde se compaginan todos los elementos antes citados.
 
La diversidad botánica es considerable. En primavera brotan multitud de plantas y flores que adornan cada rincón del minúsculo valle. Quizás los gamones y las gril.lándanas o narcisos sean los más vistosos, por sus radiantes colores blancos y amarillos. En la poesía de Eva González tenemos una inmejorable guía botánica para caminar por estos lares, y lo mejor de todo, con los nombres originales de cada cosa.
 
 
 Narcisos, gril.lándanas, la flor emblemática de la cordillera asturleonesa.
 
 
Cuando uno ya está un poco fatigado de tanta subida en tan poco tiempo, el bosque allana y la pradera se cuela entre los abedules para que los caballos puedan pastar a gusto en el cruce de caminos y de lindes.
 
Susañe hacia el sur, Palacios al este, Valdeprao al oeste y hacia el norte el cordal de finaliza en los montes de Zarréu, en el pico Bóveda.
 
 
 
 
Estamos en el Cul.láu, lugar sagrado para estas gentes vaqueiras y mineras. Cull.láu o cuchao es simplemente la manera en asturleonés, la lengua propia de aquí, de denominar “collado”.
 
Se respira mucha paz, se oye mucha naturaleza y uno se impregna de estos montes que acaban enamorando y guardados en la memoria para siempre.
 
 
 
 
Y esa sensación se incrementa cuando nos asomamos al borde del collado y vemos toda la cadena de montañas de los macizos de Valdiglesia y Catoute, sobre los valles de Salientes y Salentinos. Montañas salvajes, de grandes altitudes donde la nieve tarda en desaparecer a pesar de la cercania del verano.
 
 
 
 
Para nieve y neveiros los del Miro, el macizo que tenemos a nuestras espaldas pero que el atardecer primaveral nos ciega levemente y parece ocultarlo del paisaje.
 
 
 
 
 
 
 Los mismos montes, en días otoñales y primaverales
 
 
 
 
 
Lo mejor de este pequeño recorrido en cuanto a vistas de lugares sorprendentes llega al mirar hacia abajo, casi hacia nuestros pies. Es un valle que ya hemos recorrido antes en este blog y que podemos ver pinchando AQUÍ.
 
Es el val.le de Pedroso, un valle que resuena en todos las bocas de los habitantes del Alto Sil por contener un robledal de cerca de 10 kms de longitud, dos brañas (una de ellas, la fontel.lada, de increible belleza), un río que tiene más truchas que el mismísimo Sil y… bueno, decir que aquí el urogallo aún canta y el oso es dueño y señor de este basto territorio que se extiende al norte de Palacios hasta la frontera con el concejo de Degaña.
 
 

 
 
 
 
En el cul.láu existe un refugio muy bien acondicionado por los vecinos del concejo y a su lado una fuente que brinda al senderista la posibilidad de alargar la estancia por estas colladas que dan paso a montañas significativas como Bóveda (1.917 m) o La Cueta de Susañe (1.731 m).
 
 
Aunque el monte bajo ha colonizado buena parte del collado debido a la escasez de ganado, el enclave se mantiene abierto por el cuidado vecinal.
 
 
Otoño, invierno, primavera, verano… el tiempo cae sobre estos montes solitarios así como cae sobre nuestros pasos, pero la raiz permanece guardada en lo más profundo de nuestras almas y de nuestra memoria, y es ella la que brota para hacer que volvamos a casa de vez en cuando y no nos olvidemos los valles y ríos que nos vieron nacer, los mismos que muy problamente nos vean morir. Y es que así es el ciclo de la vida, una continua primavera y un continuo otoño, surgencias de vida y muerte que dejan estampas de belleza que hemos de saborear estemos en el momento que estemos.
 
 
 

 

 

(Pinchar para ampliar)

DORMIR EN EL ALTO SIL
ALBERGUE DE MONTAÑA

LA CABANA DEL TRASGU

SALENTINOS (PÁRAMO DEL SIL)

 La-2Bcabana-2Bdel-2Btrasgu-2B017EL AUTÉNTICO TURISMO RURAL
 http://lasendadelhayedo.com/la-cabana-del-trasgu/

 



UN ALOJAMIENTO EN EL BIERZO

 

EL BIERZO RURAL
son dos casas rurales para grandes grupos o parejas en San Justo de Cabanillas, de fácil acceso desde la autovía Madrid-Coruña.

Para más información:

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www.elbierzorural.es



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9 pensamientos sobre “El Cul.láu de Valdeprado – Palacios del Sil

  1. Dani

    El Valle de Valdeprado es un monumento a la naturaleza. A pesar de ello debería haber más bichos de los que hay, se mete demasiada caña. Últimamente lo he frecuentado bastante.

    Esa subida es corta pero dura, sobre todo en el tramo del pedrero. Si el bonito camino no fuera suficiente las vistas en destino a uno y otro lado son un premio sobresaliente. Tengo pendiente hacer una entrada en mi blog sobre esta ruta, que mucho me temo no llegará ni a los talones a la crónica que hoy nos traes.

    1. Héroe de Leyenda

      Siempre me pregunto, que protección o promoción tendrían estos valles de Pedroso y Valdeprao si estuvieran para el otro lado de las montañas.

      Corta pero dura, si señor, y llena de rincones fabulosos.

      Espero tu entrada que superará esta, pues es solo una mera colección de fotos.

      Un saludo Dani y enhorabuena por el nuevo formato de tu blog.

  2. Sanclagones

    Increibles esos valles y picos que nos enseñas, en un excelente reportaje tan variado en esos cromaticos otoñales, y en esos jardines de secretos frutos, con unos versos de nuestras hermanas lenguas, que son una pasadaaa.
    Un estupendo reportaje.
    Un Saludo

  3. Tierrafracio

    La mancha forestal que queda a la derecha según caminas hacia el Cutxao se denomina Los Carrapitos. Es un abedular plagado de capudres y acebos. La parte alta, llegando al Cutxao, se conoce como el Capurrial. En esta mancha vive el pito negro, cuyo “taladro” podrás escuchar desde muy lejos repiqueteando sobre la madera de algún árbol, especialmente por las mañanas. También el águila real anida y pasa sus días en este bosque, en uno de cuyos robles tiene instalado su nido. Desde el Cutxao un antiguo camino -perdido, probablemente- se dirige al semiabandonado pueblo de El Castro, por encima de los bosques que caen sobre la Braña de Pedroso, y de ahí desciende a Palacios del Sil. Antes de llegar al Cutxao se pasa por un canchal de piedra bastante vertical que es conocido con el nombre de la Txera. En las cercanías del Cutxao está el cantadero de urogallos de Andrías, que tiene fama de ser el más importante de toda la Cordillera; hasta nueve gallos a la vez entraban a cantar, según cuentan en el valle quienes saben de esto. Desde aquí el urogallo, aunque te parezca increíble, sale volando en dirección al bosque que queda debajo del Pico el Miro, un poco por encima de la Braña de Busmor. Atraviesa todo el valle volando, cubriendo una distancia que probablemente superará los dos kilómetros. O sea, que los urogallos vuelan, no creas que no. Muy raramente, pero vuelan. Hasta hace unos años se subía al Cutxao a escuchar cantar al gallo, pero desde hace un tiempo el SEPRONA lo impide, manteniendo una vigilancia absoluta sobre la zona desde que empieza la época del celo del gallo, que en estos lugares va desde San José hasta bien entrado y cumplido el mes de Mayo, incluso Junio. Así que a nadie se le ocurra subir porque no le van a dejar. La cabaña del Cutxao fue arreglada por gente de Susañe y de Valdeprado en el año 2003 o 2004. Estaba completamente arruinada. También se arregló la cabaña de la Pandietxa, cercana a la cumbre del Pico Bóveda, que en Valdeprado es conocido como Miro Pando. Un vendaval arrancó el tejado del chozo de la Pandietxa al poco tiempo de su restauración, y hubo de ser nuevamente arreglada. En la pandietxa hay una fuente con agua; en el Cutxao no, ese es el fallo, aunque hay una fuente dentro del bosque de los Carrapitos, la conocida como Fuente del Cantón, lugar de una frescura deliciosa, bueno para refugiarse del calor en esos días del verano en los que el calor se vuelve insoportable, porque en valdeprado también hace calor, ya que es muy soleado. Para reconstruir el chozo del Cutxao se organizó una expedición con caballerías para subir el material necesario. La mayor parte del material se subió gracias al helicóptero que Guillermo Palomero, de la Fundación Oso Pardo, puso a disposición para facilitar los trabajos. En otro momento te cuento más cosas de Valdeprado.

    1. Héroe de Leyenda

      Cuánta información Tierrafracio…. has hecho un reportaje en este comentario sobre este lugar. Mi conocimiento del terreno no llega tan lejos, pero gracias a tus palabras, hoy llega un poco más.

      Tema urogallo, si. Si de varias personas que estos montes albergan lo que albergan. Por desgracia la escopeta también lo ha sabido siempre.
      Lo de volar, si, lo sabía. Parece ser que pueden desplazarse también unos 15 kms valle abajo, a los robledales de Matarrosa y Toreno en época de principios de otoño (información del naturalista Solís).
      La información sobre los cantaderos que das, es muy valiosa.

      Sobre la cabana del cuchao, pues que decir, ha quedado muy bien, aún no conozco la de la pandiecha… a ver cuando saco tiempo para otra incursión por estas tierras.

      Y si, ya hay fuente en el cuchao (lo digo para los que suban sedientos esos días de verano que comentas!!)

      Un saludo amigo

  4. Sara

    Ole, ole y ole Alejandro…que gran trabajo, que maravilla seguir tus reportajes, tus senderos, tus pateos por esos lugares maravillosos de nuestro Patrimonio Natural. Gracias siempre Alex por hacerme disfrutar profundamente de estos tesoros.
    Abrazotedecisivo y a ver si nos vemos prontito en la montaña.

  5. Sursum amnem

    Estas cabañas de pastores (tanto esta del cotsao como la de la pandietsa ) fueron restauradas por gentes de susañe. Sus antepasados pastoreaban ahí (se quedaban días y días en los veranos

    1. admin Autor del artículo

      Así es. El pueblo de Susañes (Sousane) parece ser un buen pueblo comprometido con su naturaleza y cultura.

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