Ruta al Cul.láu de Valdeprado – Palacios del Sil

El oculto Alto Sil 

Subir al collado de Valdeprado (Cucháu o Cul.láu en la lengua asturleonesa hablada en este país de brañas y bosques) es toda una experiencia de comunión con el bosque cantábrico, hábitat de especies tan emblemáticas como el Urogallo y el Oso Pardo.

Refugio en el alto del Cucháu de Valdepráu

Pero el Cucháu de Valdeprado es también una ruta para medir nuestra capacidad de resistencia física, pues en aproximadamente dos kilómetros, subiremos cerca de 500 metros de desnivel a través de un duro sendero de montaña que zig-zaguea entre el abedular y las arandaneras.

Es, por tanto, una ruta con mucha recompensa, corta pero muy intensa, que requiere, no solo tacto y sensibilidad con el medio natural que la rodea, sino con nosotros mismos.

Lo mejor de esta ruta

 

⇒El andar por uno de los mejores entornos de bosque mixto cantábrico de León

⇒Las vistas desde el cul.láu hacia el Miro, Pedroso y el macizo de Catoute-Valdiglesia

⇒El frecuente avistamiento de fauna cantábrica 

⇒La posibilidad de hacer noche en el refugio (previa comunicación)

Duración y distancia

Localización: Valdeprado (Palacios del Sil, León)

Longitud: 2,5 kms aprox.

Duración: 2 h 20 min ida y vuelta

Desnivel: 500 metros aprox.

Entorno: Fondo de valle, Bosque mixto cantábrico

 

Valdeprado, el gran valle del oso y el arándano

La ruta comienza en el pequeño pueblo de Valdeprado (Municipio de Palacios del Sil, León). Quienes conocen estas tierras del Alto Sil saben de la importancia medioambiental que encierra Valdeprado y todo el concechu palaciegu. 

Valdepráu, valle y puerto de montaña que da paso al valle asturiano de Degaña

En esta antigua braña vaqueira, cruzada por las aguas del río Ceronciecho, reune en sus montes un gran compendio de elementos configurantes de uno de los mejores entornos de la cordillera cantábrica (de hecho, aquí se grabó gran parte del famoso documental “Cantábrico”).
Desde el gran oso al diminuto arándano, el paisaje de Valdeprado está plagado de detalles de vital importancia. En esta ruta conocerás un poco más de ellos.

Saliendo del valle hacia Las Cortinas

No hay apenas tiempo para grandes reposos en esta ruta de gran desnivel. Nada más salir de Valdeprado hacia el este, el camino asciende entre serbales y piornos en búsqueda de un pequeño valle por el que discurre el arroyo descendiente del Cucháu.

Enfilando la senda al interior del bosque del Cucháo

Esta vallina contiene en su cara norte un bella mata de bosque mixto, que metros más adelante conoceremos de primera mano. De momento, hay que ir subiendo dejando el arroyo a mano derecha, entre antiguos prados ya muy salpicados o inundado de monte bajo. Puede que exista algún momento de que se pierde el camino, pero metros más adelante volverá a ser bien visible hasta el collado.

La senda en otoño

Dentro del bosque cantábrico

Aunque la pendiente apenas nos dará tregua, según nos internamos en las profundidades del valle, vamos integrándonos en este entorno forestal privilegiado.
El abanico de especies forestales es impresionante. Desde robles a acebos, o tejos a abedules, pasando por un sotobosque que hará relamerse a Urogallos y Osos por igual.

¿Sabías qué…

…en el Alto Sil cada árbol y parte del paisaje tiene su propio nombre en la propia lengua hablada aquí: el pachuezu, una variante occidental de la lengua asturllionesa.

En Palacios vivió una de las escritora más insignies de esta lengua: Eva González. La cual nos regaló tan bonitos versos en referencia al paisaje como los siguientes:

Cantu al mieu pueblu
Güei, que toi de gracia,
you quiero cantar
a mia guapa tierra
canto al mieu l.lugar.
A suas auguas l.limpias
canto al urcial,
a los rebol.lales
canto al piornal,.
al sabugueiru,
canto al acebal,
a los mostachales,
canto al bedular.
Canto a las papolas
pos de todas hai,
por cualquier sendeiru
a la oriel.la tán.
Canto a la carqueisa,
codoxu ya escoba,
pos ponen mariel.los 
los montes ya l.lobas.
You canto al mieu pueblu,
canto a la mia tierra,
nun atopéi outra
más guapina qu´el.la.
 
 
Vamos ganando altura y va a ser en la parte alta, después de algunas curvas, cuando nos encontremos en el abedular, salpicado de varios claros en el bosque. Todo este entorno fue en otro tiempo excelente cantaderos del faisán o urogallo cantábrico, siendo los pueblos de Susañe, Zarréu y Valdeprao los más famosos cuarteles de caza de esta ave hoy en día al borde de la extinción. En este documental tenéis un reportaje muy completo de esta ave y su crítica situación en la cordillera cantábrica.

 

 

Llegada al Cul.láu
 Justo antes de salir al collado, pasamos por un desvío señalizado con carteles de madera hacia el pueblo de Susañe del Sil, el cual tiene terrenos en este valle de Valdeprado además de una braña.
Salimos, o medio salimos, del bosque para dar con el collado, casi el único espacio de hierba sin árboles de todo este entorno de tan exuberante vegetación.

El cucháu

El Cucháu tiene, además de buenas vistas y una fuente, un refugio muy bien cuidado en el que es posible hacer noche.

Refugio

La ruta podría alargarse continuando hacia el norte, hacia la braña de la Pandiecha y los altos del Pico Bóveda, pero si no se quiere seguir andando pero si divisar panorámicas del paisaje colindante, se puede bordear el collado para contemplar las profundidades del valle de Pedroso, desembocante en Palacios del Sil y uno de los grandes valles y robledales de todo el noroeste leonés. También existen buenas vistas hacia el sur, donde las grandes alturas del Alto Sil, Valdiglesia y Catoute, rompen el horizonte con sus oscuras piedras graníticas.

Macizo de Valdiglesia y Catoute

Macizo de Valdiglesia y Catoute

Valle de Pedroso otoñal

Valle de Pedroso otoñal

 

El Alto Sil, un espacio natural que bien podría ser catalogado como Parque Nacional o Reserva de la Biosfera, tiene una esencia pura de esta cordillera cantábrica que esperemos nunca se pierda. Por lo que el RESPETO al entorno es fundamental.
La vuelta vamos a realizarla por el mismo camino de ida, el cual seguro que nos aportará nuevos puntos de vista sobre este valioso valle de Valdeprado

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9 pensamientos sobre “Ruta al Cul.láu de Valdeprado – Palacios del Sil

  1. Dani

    El Valle de Valdeprado es un monumento a la naturaleza. A pesar de ello debería haber más bichos de los que hay, se mete demasiada caña. Últimamente lo he frecuentado bastante.

    Esa subida es corta pero dura, sobre todo en el tramo del pedrero. Si el bonito camino no fuera suficiente las vistas en destino a uno y otro lado son un premio sobresaliente. Tengo pendiente hacer una entrada en mi blog sobre esta ruta, que mucho me temo no llegará ni a los talones a la crónica que hoy nos traes.

    1. Héroe de Leyenda

      Siempre me pregunto, que protección o promoción tendrían estos valles de Pedroso y Valdeprao si estuvieran para el otro lado de las montañas.

      Corta pero dura, si señor, y llena de rincones fabulosos.

      Espero tu entrada que superará esta, pues es solo una mera colección de fotos.

      Un saludo Dani y enhorabuena por el nuevo formato de tu blog.

  2. Sanclagones

    Increibles esos valles y picos que nos enseñas, en un excelente reportaje tan variado en esos cromaticos otoñales, y en esos jardines de secretos frutos, con unos versos de nuestras hermanas lenguas, que son una pasadaaa.
    Un estupendo reportaje.
    Un Saludo

  3. Tierrafracio

    La mancha forestal que queda a la derecha según caminas hacia el Cutxao se denomina Los Carrapitos. Es un abedular plagado de capudres y acebos. La parte alta, llegando al Cutxao, se conoce como el Capurrial. En esta mancha vive el pito negro, cuyo “taladro” podrás escuchar desde muy lejos repiqueteando sobre la madera de algún árbol, especialmente por las mañanas. También el águila real anida y pasa sus días en este bosque, en uno de cuyos robles tiene instalado su nido. Desde el Cutxao un antiguo camino -perdido, probablemente- se dirige al semiabandonado pueblo de El Castro, por encima de los bosques que caen sobre la Braña de Pedroso, y de ahí desciende a Palacios del Sil. Antes de llegar al Cutxao se pasa por un canchal de piedra bastante vertical que es conocido con el nombre de la Txera. En las cercanías del Cutxao está el cantadero de urogallos de Andrías, que tiene fama de ser el más importante de toda la Cordillera; hasta nueve gallos a la vez entraban a cantar, según cuentan en el valle quienes saben de esto. Desde aquí el urogallo, aunque te parezca increíble, sale volando en dirección al bosque que queda debajo del Pico el Miro, un poco por encima de la Braña de Busmor. Atraviesa todo el valle volando, cubriendo una distancia que probablemente superará los dos kilómetros. O sea, que los urogallos vuelan, no creas que no. Muy raramente, pero vuelan. Hasta hace unos años se subía al Cutxao a escuchar cantar al gallo, pero desde hace un tiempo el SEPRONA lo impide, manteniendo una vigilancia absoluta sobre la zona desde que empieza la época del celo del gallo, que en estos lugares va desde San José hasta bien entrado y cumplido el mes de Mayo, incluso Junio. Así que a nadie se le ocurra subir porque no le van a dejar. La cabaña del Cutxao fue arreglada por gente de Susañe y de Valdeprado en el año 2003 o 2004. Estaba completamente arruinada. También se arregló la cabaña de la Pandietxa, cercana a la cumbre del Pico Bóveda, que en Valdeprado es conocido como Miro Pando. Un vendaval arrancó el tejado del chozo de la Pandietxa al poco tiempo de su restauración, y hubo de ser nuevamente arreglada. En la pandietxa hay una fuente con agua; en el Cutxao no, ese es el fallo, aunque hay una fuente dentro del bosque de los Carrapitos, la conocida como Fuente del Cantón, lugar de una frescura deliciosa, bueno para refugiarse del calor en esos días del verano en los que el calor se vuelve insoportable, porque en valdeprado también hace calor, ya que es muy soleado. Para reconstruir el chozo del Cutxao se organizó una expedición con caballerías para subir el material necesario. La mayor parte del material se subió gracias al helicóptero que Guillermo Palomero, de la Fundación Oso Pardo, puso a disposición para facilitar los trabajos. En otro momento te cuento más cosas de Valdeprado.

    1. Héroe de Leyenda

      Cuánta información Tierrafracio…. has hecho un reportaje en este comentario sobre este lugar. Mi conocimiento del terreno no llega tan lejos, pero gracias a tus palabras, hoy llega un poco más.

      Tema urogallo, si. Si de varias personas que estos montes albergan lo que albergan. Por desgracia la escopeta también lo ha sabido siempre.
      Lo de volar, si, lo sabía. Parece ser que pueden desplazarse también unos 15 kms valle abajo, a los robledales de Matarrosa y Toreno en época de principios de otoño (información del naturalista Solís).
      La información sobre los cantaderos que das, es muy valiosa.

      Sobre la cabana del cuchao, pues que decir, ha quedado muy bien, aún no conozco la de la pandiecha… a ver cuando saco tiempo para otra incursión por estas tierras.

      Y si, ya hay fuente en el cuchao (lo digo para los que suban sedientos esos días de verano que comentas!!)

      Un saludo amigo

  4. Sara

    Ole, ole y ole Alejandro…que gran trabajo, que maravilla seguir tus reportajes, tus senderos, tus pateos por esos lugares maravillosos de nuestro Patrimonio Natural. Gracias siempre Alex por hacerme disfrutar profundamente de estos tesoros.
    Abrazotedecisivo y a ver si nos vemos prontito en la montaña.

  5. Sursum amnem

    Estas cabañas de pastores (tanto esta del cotsao como la de la pandietsa ) fueron restauradas por gentes de susañe. Sus antepasados pastoreaban ahí (se quedaban días y días en los veranos

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