La Forqueta de Arintero

Arintero, junto con La Braña, reposan sus casas en las laderas de un valle paralelo al principal del río Curueño por donde corre el arroyo Villarías, y por donde nace también el arroyo Valdemaría que desciende por las Tolibias hacia el gran vallón de Lugueros.
 
                                         Arintero, en mitad del monte.
 
Arintero es el último pueblo de este pequeño valle, y de él sale una pista bien acondicionada que llega a Tolibia de Arriba. Es la misma pista que un día Julio Llamazares relató en su Río del Olvido. Y es la pista que ahora cogemos para iniciar este paseo por uno de los valles más hermosos del Curueño, y más recónditos del viajero que sube por las hoces sin reparar, muchas veces, del tesoro oculto que se encuentra unos metros más adelante del desvío de la carretera general.
 
                                 La pista Arintero – Tolibia
 
Antes escribí que descubrí el famoso pueblo de Arintero, y puede que el lector se haga la pregunta de por qué este pueblín tan pequeño y arrinconado es famoso. La respuesta es que aquí nació la Dama de Arintero, quizás una de las mujeres batalladoras más famosas de la historia o, por lo menos, una de las historias más curiosas de estas montañas, que bien podría llenar las hojas de un guionista de cine.
Según se dice, en las guerras entre las Coronas de Portugal y de León y Castilla, el gobierno mandó reclutar a un hombre de Arintero ya algo anciano y curtido en mil batallas. Su hija, impotente al ver que podía ser la última vez que vería a su padre, no quiso dejarle marchar. Y su solución ante tal cruel destino no fué otro que vestirse de hombre con la armadura y el casco de batalla, haciéndose pasar por su padre y marchando a batallar a la lejana guerra.
Luego, la leyenda y la historia se entremezclan en contar gestas y curiosidades de esta hazaña de tan brava mujer, que sería conocida para siempre como la Dama de Arintero.
 
Por el gran valle que tras dejar el pueblo se nos abre debió andar esta mujer, pero ahora solo nosotros y algunas vacas en el fondo de la hoya parece que lo habitan, aunque pronto descubriríamos que cientos de ojos de seres del monte nos observaban.
 
                                           La Forqueta
 
La pista avanza cómoda con la visión expléndida de la también famosa Forqueta, la gran peña caliza que se abre en dos y que la convierte en una de las montañas más inconfundibles de la montaña leonesa, siendo bien visible por esta parte del Curueño y por la otra parte, la del Porma, que pronto veremos.
 
 
                                                          El Bodón      
 
 
La pista llega al collado que separa el terreno de Arintero del de Tolibia de Arriba. Desde aquí podemos ver un magnífico paisaje de prados llenos de blancos gamones, rodeados de un pinar y sobre él la figura triangular del Bodón, el rey de esta montaña.
 
                      Vista desde el camino de Rucayo
 
Ahora toca subir a la derecha por una ladera algo pindia pero no muy larga, para coger el camino que lleva a Rucayo, donde ya el terreno llanea algo más.
Nos dirigimos entre escobas, robles y algún corzo a la collada Valdemaría ( 1.506 metros ), collada que separa y une estas dos comarcas hermanas del Porma y el Curueño.
 
              Desde la collada de Valdemaría
 
En este punto decidimos darle un poco de emoción a nuestra ruta y nos ponemos a subir como rebecos por la peña para alcanzar la cresta que nos lleva a las cercanías de la Forqueta, y que creemos que puede tener unas hermosas vistas.
 
                               Comenzando el cresterío
 
La subida a la cresta no es complicada pero si echamos de menos la falta de algún senderín o vereda. La verdad es que toda esta sierra de La Forqueta parece estar bastante “asalvajada” y poco andada.
Así, como exploradores que también somos llegamos al Pico Socellerón ( 1.649 metros ), desde el cuál comenzamos el cresteo en dirección a la gran brecha.
 
                        El alto valle de Arintero
 
Como no hay señal de vereda por ningún lado ni ningún rastro humano, hacemos un analisis superficial de la cresta, no vaya ser que nos metamos en algún marrón inesperado… Pero bueno, la vemos factible y seguimos buscando su mejor lado, destrepando y trepando cada poco, y admirando la hermosa caída que hay hacia el lado de Rucayo, pueblón con mayusculas, rodeado de un entorno magnífico de prados, robledales, hayedos y peñas incrustadas en el bosque.
 
                                       Trepando y destrepando
 
 
Así, ganando en cada metro mejores vistas, llegamos a una curvona que la sierra crea para dar su último impulso hacia la Forqueta. Aquí, en este punto, decidimos bajarnos de la afilada cresta hacia los prados del vallín que nos sacará de nuevo a la llanada de la cima de la montaña.
 
                                         Nuestra elegante arista
 
En todo este tramo varias manadas de rebecos con sus respectivas crías nos saludan cada poco y nos brindan la oportunidad de sacarles unas fotografías. La verdad es, que por mucho rebeco que uno vea en cada salida por estas montañas calizas, nunca se cansa de verles correr y trepar, y mucho más si van acompañadas de crías que nos miran con curiosidad preguntándose que clase de animal de dos patas somos y cómo nos atrevemos a trepar por su reino de piedra.
 
                               Una buena rebecada
 
 
 
Llegamos sin muchos esfuerzos y comodamente ( aunque sorteando profundos enebrales y hoyos ) a la cresta definitiva que nos mostrará toda la amplitud del inundado valle del Porma, pero también de Reyero, Solle, San Cibrián, Valdehuesa, Rucayo… y las peñas del Susarón, el Mampodre, Las Pintas, Pardomino… y la pobre iglesia de Ferreras justo debajo de nuestra posición medio comida por el monte y medio ahogada por el pantano.
Y mirando hacia atrás, el Bodón, La Morala, Vegarada, Valdorria… En definitiva, una bonita perspectiva de los dos valles leoneses y acompañados de varios rebecos y del inesperado avistamiento de varios corzos en los prados que tenemos bajo nuestros pies.
 
                       Hacia Utrero y el valle de Arianes
 
                          El maravilloso entorno de Rucayo
                 El embalse del Porma o de Vegamián.
 
Las dos peñas que separa la Forqueta se nos muestran bastante accesibles, por lo menos la que tenemos por este lado, pero con estas vistas ya no queremos más por hoy, asi que las posponemos para otra visita que hagamos desde la otra parte de esta elegante sierra caliza.
 
                      Hacia Bodón y Lugueros
 
Toca descender y lo hacemos por el vallín por que antes subimos, y que nos sacará al principal, donde pastan las vacas de Arintero.
Bajamos, volviéndonos a encontrar con varios corzos, por el paraje de los Vegazales, un lugar verde de altos pastizales. Desde aquí podemos subir al camino de la ida o seguir acompañando al reguero hasta el pueblo. Recomiendo la primera opción por la altura del prado a estas alturas del año y por la falta de un sendero claro.
 
 
                            Bajando a Arintero
 
En una hora desde que abandonamos la cresta caliza, llegamos a Arintero entre cerezales y un atardecer caluroso pero fresco por la lluvia que había caído durante la mañana y que llena de multitud de olores a la montaña leonesa del Curueño, una de las mejores de la cordillera.

Duración aproximada: 3 horas y media.
Punto de inicio y llegada: Arintero ( Valdelugueros )
Datos de interés: Ruta posible también desde Tolibia de Arriba o desde Rucayo. La primera parte de la cresta requiere bastante concentración y asegurar cada paso, pues carece de sendero ni señalización alguna.
Alojamiento y comida en Lugeros, Tolibia de Arriba y de Abajo, Valdehuesa.


¡No dudes en compartirme! ¡Gracias!

7 pensamientos sobre “La Forqueta de Arintero

  1. Sara

    Perooooooooooooo que lugares más bonitos pateas siempre…¡otra que me apunto!…y por lo que veo también para disfrutar y de lo lindo….que chulada de fotos.

    Sabes? el otro día estuve leyendo un artículo sobre los osos y los encuentros con ellos y me estoy pensando si ir a casasuertes o no….¡que miedo!

    Por cierto! un aspecto precioso el de tu blog, con estas nuevas plantillas de diseño de blogger, te felicito por el buen gusto, me gusta mucho como te quedó.
    Abrazote inmenso de vacaciones yaaaaaaaaaaaaaaaa, chupi!!!!

  2. Montañas de Gordón

    Hola montañero…
    La verdad es que sabes elegir muy bien tus rutas… te felicito. Hace unos meses cuando intenté subir la Peña Santa Eufemia me quedé prendado de la misma, y me puse a imaginar lo que podría ser subir todo ese cordal y situarme enmedio de la forqueta y ver desde allí el embalse del Porma… gracias por hacer que lo que era solo imaginación se haya hecho realidad a través de vuestra magnífica ruta.
    Un saludo y a seguir disfrutando de la naturaleza y de la montaña.

  3. Miguel Bueno

    Qué maravilla los paisajes calizos con sus crestas y taludes impresionantes.
    Yo por ahora me quedaré en Tolibia de Arriba, la de Abajo me queda a tras mano…
    No se si te comenté que la nueva presentación queda preciosa.

    Expresiones
    Piedra

  4. Cienfuegos

    Chula esa cresta. Con unos trespes y destrepes muy entretenidos por lo que se ve y menudas vistas sobre toda la zona del Porma, puff!. Muy guapo. Un saludo

  5. Héroe de Leyenda

    Llanaday: Muchas gracias. Te gustará.

    Aristacimera: Muchas gracias amigo. Un saludo!

    Sara: Muchas gracias por lo de la ruta y el diseño de la página. En cuanto a lo del Oso, no te preocupes, este finde he estado leyendo un libro sobre el oso cantábrico y solo se han producido dos ataques en los últimos 20 años. Osea, que hay más ataques de jabalís que de Osos!!
    Vamos, que no tengas miedo!!! Pasea tranquila por esos valles. Además, los osos por el día duermen, y ahora con este calor, más.
    Un saludo amiga!

    Montañero Gordonés: Muchas gracias colega. Llevaba tiempo intentado hacer algo por esa peña, ya ví un repor que tenías tu en el blog… Yo también me he quedado con ganas de crestearla entera, pero bueno, habrá más días…
    Un saludo!!

    Miguel: Muchas gracias por todo, la nueva presentación es fruto del nuevo diseñador del blogger, y como tenía hojas de haya, pues tenía que ponerla!! jeje.
    Un saludo amigo.

    Cienfuegos: Muchísimas gracias compañero. La verdad es que fue una ruta corta pero entretenida por esos trepes y destrepes y esas buenas vistas.
    Un saludo!

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