Peña Cebolleda desde Cuénabres

Ni Tierra de la Reina, ni Valdeburón, ni Riaño… creo que puedan superar fácilmente la naturaleza radiante del pequeño valle del Orza.
 
En este blog ya hemos hablado de Retuerto, acostado en las faldas del Pozúa. De Casasuertes, uno de los pueblos más aislados de la montaña Riañesa. Y hoy toca hablar de Cuénabres, cuarto pueblo que compone esta pequeña subcomarca de Valdeburón capitaneada por Vegacerneja, “La Vega” para los paisanos, y que conforma uno de las reservas forestales y naturales más importantes de la montaña oriental leonesa.
 
 
 
 
El principal recurso de estos pueblos que rayan con el Concejo de Valdeón es el Haya, el bosque, la inmensa biesca que crece a ambos lados de los valles, dando cobijo al Oso y al Urogallo en muchas épocas del año.
Se trata de un área bastante salvaje, casi virgen, unido a una grave despoblación, siendo Cuénabres y Vegacerneja los núcleos más poblados, aunque apenas sumen 100 habitantes entre los dos.
 
 
 
Cuénabres pasa sus días en un valle tributario al principal, que podríamos decir que es el que baja de Casasuertes, con agua bastante pura que se encamina hacia el cruce de caminos con Riaño y el Pontón, juntándose allí con el río que baja del puerto y de Retuerto, y formando el río Orza, antiguo afluente del Esla, pero que hoy pierde sus aguas en ese mar de lodo que es el pantano, unos metros más abajo de Vegacerneja.
 
 
 
Las principales alturas de este pueblín montañés son el Pandián ( 2.012 metros ), que desde aquí deja ver su tremenda y fría cara norte, el Cebolleda ( 2.044 metros ) que limita con las fuentes del Cares como más adelante veremos, y el pico Jedo ( 1.812 metros ), que preside el Este del pueblo, sobre un hermoso hayedo que lleva el mismo nombre.
 
 
 
El paseo por excelencia de Cuénabres es recorrer el largo y fresco valle de Frañisquera, todo un ejemplo de típico valle cantábrico leonés, con río truchero, prados de siega y de diente, bosque a ambos lados y con un “dosmil” al final del valle para que el rebeco pueda recrearse.
 
                       Valle de Frañisquera
 
En la última casa de Retuerto sale una pista ancha y en muy buen estado que va penetrando poco a poco en un ancho valle lleno de praderías y limitado por el hayedo. A la izquierda se abren también otro par de valles que culminan en redondas peñas calizas, Peña Llampa y Peña Pequeñina, que este verano seguramente tendremos que visitar.
 
 
 
De momento seguimos la pista que se introduce en Frañisquera, ya con el valle algo más estrecho que al principio. Es recomendable, abandonar el camino en algún tramo para seguir el curso del río, lleno de pozas a la sombra de las verdes ramas de las hayas y que cuenta con una buena población truchera por lo que pude ver en mi último paseo.
 
                                 La peña Cebolleda
 
Nuestro paseo se combina constantemente con bosque y prados donde pastan normalmente ganado vacuno y equino, además de corzos y venados. Pero al final del valle, que ya se van intuyendo, siempre tenemos la imagen de un pico negro, triangular, es la peña de Cebolleda, a la que también intentaremos conocer hoy.
 
                          En el hayedo del Monte Jedo
 
Al final de Frañisquera, la pista se revuelve hacia el hayedo para, en un continuo zig-zag, ir ganando altura hacia la collada Cebolleda ( 1.788 metros ), donde se encuentra una caseta para la observación de fauna, aparte de un larga cuesta llamada “La cuesta la Gistra”, donde la pista se hace sendero y nuestras ganas de culminar algún alto, se incrementan.
 
 
                              Caseta forestal
 
                    La famosa Cuesta de la Gistra
 
Desde la cuesta de la Gistra la panorámica del valle de Cuénabres se hace importante, además de otras parte de esta montaña Riañesa, como el Mampodre o Peña Ten, que ya se van distinguiendo en el horizonte.
 
                            Desde la Gistra en Enero
 
 
                           Desde la Gistra en Julio
 
Al llegar a la collada, aparte de ver el valle Cebolladiella, que baja hacia Casasuertes, y aparte de ver también  nuestra cumbre-objetivo más cercana, también podemos contemplar la larga fila de gigantes que aparece en frente de nosotros, desde el Coriscao hasta el Espigüete, pasando por las Corcadas y el Murcia, entre otros.
Es una de las mejores vistas de este recorrido.
 
                          Frañisquera y Cuénabres
 
 
Ahora toca encaminarnos hacia la base de Cebolleda, base un tanto llena de escobales no muy amistosos para nuestras piernas. Existen dos senderos, uno que sube hacia la cima por la arista y que es realmente pindio, y otro que intenta rodear la peña por los extremos, culminando en colladas cercanas a la cumbre. Nosotros hacemos una especia de ascensión “híbrida”, que no nos sale del todo bien debido a esas escobas que no paran de golpear y arañar nuestras desnudas rodillas.
 
 
                          En la collada, negociando con las escobas
 
Al final podemos llegar a la zona de roca y piedra y dejar atrás el monte bajo. Los últimos metros se hacen llevaderos y la visión del horizonte ahora si es del todo magnífica ya que las montañas Sajambriegas y hasta las del alto Porma en San Isidro van apareciendo en cada paso.
 
                       El Gildar desde Cebolleda
 
La cima de Cebolleda hace frontera entre la Merindad de Valdeburón y el Real Concejo de Valdeón, es decir, que para un lado corre el Cares y para otro el Esla. Es una divisoria de aguas, junto con el Gildar y el Gabanceda, las otras dos peñas importantes de esta sierra que corre entre el puerto de Panderruedas y el de Pandetrave, y que en los mapas se denomina como “Sierra Cebolleda”.
 
                        Cumbre de Cebolleda
 
                    Panorámica hacia los Picos de Europa
 
Efectivamente, el puerto de Panderruedas se adivina en frente nuestro, en el medio de los bosques, con su típica camperina circular, bajo el pico Jario y el Macizo de Torre Santa, que, como el de los Urrieles, se ven perfectamente desde esta cumbre.
 
 
                           Cebolleda en su cara norte
 
A los pies de Cebolleda, ya en terrenos de Valdeón, surgen unas aguas, unos meandros que corren hacia el profundo valle. Este lugar se le conoce con el nombre de las Joyas de Freñana, y que se supone que son las primeras fuentes del río Cares, el río que kilómetros más abajo conforma uno de los paisajes más famosos de estas montañas del norte peninsular. 
 
                      El desplome norte de Cebolleda
 
La cresta de Cebolleda no es cosa de niños, y para bajar de ella hacia la collada que la separa del Gildar, hay que tener bastante precisión y templanza. Pero queremos ver la hermosa cara norte de esta peña que está forma por unas lajas lisas de roca que rompen contra el suelo y que han dado lugar con el paso del tiempo a un campo de piedronas sueltas, lo que se conoce en términos geológicos como Talud de derrubios, formando un lugar realmente especial.
 
                             Una fina y expuesta arista…
 
 
 
Volvemos hacia una de las colladas laterales de la cima y cogemos camino de vuelta hacia la collada Cebolleda y Frañisquera.
 
 
 
Hemos recorrido el valle de Frañisquera y subido a su peña principal, Cebolleda, pero en realidad solo hemos hecho un 40% del bello terreno de Cuénabres. Todo el cordal izquierdo y derecho de Frañisquera ha de ser una delicia para nuestras botas, así que, no tardaremos en volver de nuevo a este lugar tan escondido de la gran montaña Riañesa.
 

 

Duración aproximada:  4 horas 
Datos de interés: Fuentes en el pueblo y antes de la caseta forestal. Observación relativamente fácil de fauna salvaje. Ruta no muy aconsejable con nieve si no se posee equipo adecuado.
Alojamieto y comida en Burón y en Riaño.
 
¡No dudes en compartirme! ¡Gracias!

7 pensamientos sobre “Peña Cebolleda desde Cuénabres

  1. vidal

    Preciosa zona y preciosa ruta Héroe!!!… todos los inviernos se me pasa acercarme por acá con las tablas, pero es que hay tanto trabajo por la cordillera que no se da abasto con todo, je, je, je… a ver si de este invierno no pasa!… casualidades de internet, hace tiempo me escribieron para preguntarme por una vía de escalada en Peña Lampa, y resultó que la vía no estaba en la peña palentina sino en esa Peña Llampa bajo la que pasasteis y que pronto pisaran tus botas… Gracias por contárnoslo, enhorabuena por las rutas que te marcas y a por la siguiente!!!… Saludos Esgalleros!!!…

  2. Javier González

    Recuerdo muy bien el valle de Franisquera y la cumbre del Cebolleda. Tanto Cuénabres como Casasuertes son un mundo aparte. Siempre encontraré algún momento para acercarme a esta zona. COmo siempre enhorabuena por el reportaje

    1. Anonymous

      Hola a todos, por suerte conozco bien esta zona y me pierdo muy a menudo en ella, os la a consejo a todos.

  3. Cienfuegos

    Guapa zona Heroe. Por ahí hace tiempo que tengo ganas de meterme y arrimar al Gildar, aún más desde que lo vimos tan bien el otro día desde la zona de Sajambre.
    Un saludo

  4. Sara

    Héroe…mil gracias por descubrirme de nuevo otra joya leonesa…cuando trajiste el reportaje de casasuertes ya me lo apunté y aún lo tengo pendiente, pero ahora enlazando con esta hermosa ruta que nos regalas hoy…lo saco para hacer en los próximos días, ahora que es veranito y tengo mucho más tiempo…tiempo para descubrir la montaña leonesa, nuestra joya más preciada.Las imágenes como siempre hablan por si solas.
    Abrazotedecisivo y pasa muy buena semanita.

  5. Riañés

    Hola paisano, con esta ruta me has puesto los dientes largos, ya que yo la conozco por la parte de Valdeón, pero ese valle en concreto que nos describes, no recuerdo ahora si lo he realizado, por ello lo voy a poner en rutas pendientes y cuando tenga algo de tiempo tengo que adentrarme en él. Tengo recorridos casi todos los valles del entorno del Embalse pero siempre queda alguno por dar una vuelta y en estos próximos años, los voy a empezar a recorrer nuevamente y a explicarlos en el blog. Espero que pronto podamos quedar para dar una vuelta por nuestra tierra. Un saludo.

  6. Héroe de Leyenda

    Vidal: Muchas gracias por tu comentario colega! Me han hablado de esa peña con vías, desde el camino se ve perfectamente. Igual hasta coincidimos este verano por ahí!! Pero, como tu dices, hay tanto trabajo… jeje. Un saludo compañero.

    Javier: Muchas gracias Javier! Son un mundo aparte, eso es. Y Portilla lo mismo. Es una zona muy boscosa y casi virgen, da gusto. Un saludo amigo.

    Cienfuegos: Al final nosotros, como viste, nos quedamos en Cebolleda, asi que habrá que volver a Gildar! Como verás, es una zona muy guapina. Un saludo y muchas gracias.

    Sara: Esta ruta ya no es nada para vosotros!! Te encantará. Cuenabres y Casasuertes, una ruta para la mañana y otra para la tarde, ya sabes!!! jeje. Un saludo amiga.

    Riañés: Espero entonces que nos lo muestres en tu blog bien pronto. Cuenabres, como verás, es una pasada, aunque es más amplio el terreno de Casasuertes. Tiene bastantes rutas estas sierras fronterizas con Valdeón. Un saludo y a ver si nos vemos pues, acercate a las fiestas de Horcadas a finales de este mes!! 😉

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