Peña Ubiña desde Torrebarrio

Introducción a una gran montaña

Si hay que destacar una montaña en el noroeste ibérico, por altura, por historia, por fama, y por belleza (aunque esto ya queda dentro de manos subjetivas ), habría que destacar -mil perdones para el resto de montañas noroccidentales- a Peña Ubiña, la reina de la cordillera cantábrica.
 
Por altura, porque es la más alta del sector occidental de nuestra cordillera. Sus 2.417 metros la convierten en el punto más alto del noroeste español. Visible desde las riberas de Benavente o desde las profundidades del mar cantábrico, no hay ninguna montaña más alta en esta parte del mundo. Hay que cruzar el océano Atlántico para volver a encontrar una altura como Ubiña, ni tan siquiera la larga cordillera de los Apalaches, en la costa Este americana, tiene una altura superior a Ubiña.

Ubiña desde Ventana

Ubiña desde Ventana


Ubiña desde la autopista asturleonesa del Huerna

Ubiña desde la autopista asturleonesa del Huerna en verano

Ubiña, amanecer invernal

Ubiña, amanecer invernal desde el Huerna

Por historia, porque Ubiña es tierra de trashumancia, de ovejas, pastores y mastines, de gentes que desde Extremadura subían cada verano a aprovechar los verdes campos de Babia, utilizados también por los reyes de León para su descanso bélico y político.
Porque en Ubiña también se libraron importantes acontecimientos de la guerra civil española. Trincheras y restos de proyectiles pueblan estas crestas.

Estampa del macizo de Ubiña en su vertiente leonesa

Estampa del macizo de Ubiña en su vertiente leonesa

 

Ubiña, majestuosa desde Tuiza

Ubiña, majestuosa desde la Tuiza asturiana

Por fama, porque Ubiña, junto con Picos de Europa, son los destinos preferidos de miles de montañeros que cada fin de semana se acercan a conquistar estas peñas que abarcan desde el puertu de Ventana hasta el puertu de la Cubiecha. No hay montañero leonés o asturiano que no sepa distinguir esta mole caliza en la lejanía o en la cercanía. No es una montaña, es un auténtico faro en el horizonte.

Las Ubiñas (la grande y la pequeña) desde la cima del Tapinón

Las Ubiñas (la grande y la pequeña) desde la cima del Tapinón

Macizo de Ubiña con el monte Valtarón en primer plano, el único gran fayéu -hayedo- en la vertiente leonesa de esta montaña.

Macizo de Ubiña con el monte Valtarón en primer plano, el único gran fayéu -hayedo- en la vertiente leonesa de esta montaña.

Y por último, por belleza, aunque, como digo, esto no deja de ser algo subjetivo. Pero la verdad es que las formas, curvas, líneas que dibuja este coloso calizo en el horizonte son puro magnetismo para aquellos ojos que quieren trepar a lo más alto, pero también a lo más bello.

Ubiña en invierno, una bella montaña que no perdona errores.

Ubiña en invierno, una bella montaña que no perdona errores.

DSCN1715

Ubiña (Pinubina en el país) a principios de Junio desde las veigas babianas


Ascensión clásica desde Torrebarrio

Alojarse en Babia

babialasverdes

 PINCHA AQUÍ PARA CONOCER ESTA CASA RURAL

Dejando atrás esta pequeña introducción, llegamos a Babia, nuestro punto de inicio en la ascensión, concretamente a Torrebarrio, en San Emiliano, pueblo que “compite” con el asturiano Tuiza de Arriba, en ser las localidades que más público aglutinan para empezar la caminata hacia Ubiña.

 

Torrebarrio, puerta de entrada a Ubiña

Torrebarrio ( 1.243 metros ) duerme a los pies del macizo de Ubiña, compuesto principalmente por Los Fontanes, Ubiña la grande y Ubiña la pequeña, amén de decenas de ramales calizos que se dispersan en los cuatro puntos cardinales: Fariñentu, Siegalavá, TapinónGüertos del diablu, Cerreos… Todos ellos con una altura superior a los 2.000 metros. Las nevadas y el frío en estos pueblos babianos son una constante durante siete meses al año, llegando a descender la temperatura en el invierno 2009/2010 a los -25 grados en Enero.

 

Torrebarrio y las veigas babianas

Torrebarrio y las veigas babianas

Iglesia de Torrebarrio y Ubiña. Una estampa que no se olvida.

Iglesia de Torrebarrio y Ubiña. Una estampa que no se olvida.

                   
Desde Torrebarrio sale una ancha pista que discurre, primero, rodeando a la hermosa iglesia del pueblo y luego, poco a poco, va subiendo en dirección a los murallones calizos de Los Fontanes.

 

                    Pista inicial de ascensión

La vistas de Babia se incrementan en cada paso. A nuestra izquierda surge el barrio de Cubiechas, y tras de él, los montes de Ventana, el Ferreirúa, el Morronegro. Encima nuestro el bastión calizo de Ubiña nace de la tierra hacia el cielo, todavía nos falta mucho para conquistarla, puesto que será necesario rodearla por la derecha. Y a la derecha, los montes que separan Babia de Omaña aparecen mostrando la grandeza de esta parte de la montaña leonesa.
 

                        Barrio de Cubiechas

Antes de que la pista siga su dirección hacia los Llanos del Fontán, debemos abandonarla y meternos en el monte, que está lleno de senderines montañeros y ganaderos, y seguir los fitos que nos llevan hacia la collada del Ronzón, collada que separa Ubiña la Grande de la Pequeña, y que es un punto esencial para acometer la verdadera ascensión a la cima.
 

                           Los Fontanes

Y es que los que estamos haciendo es un mero paseo de aproximación, a pesar de las interminables cuestas y las grandiosas vistas que vamos abarcando. Y es que Ubiña no es una montaña cualquiera, y hay que sudar un poquitín para poder subirla.
 

 

          Subiendo al Ronzón con Torrebarrio y el Ferreirúa detrás


Con el Ronzón ( 1.937 metros ) a la vista, ya no tan lejano, vamos subiendo ya por terreno totalmente alpino, cubierto de miles de flores de Mayo, bajo la mirada de las chovas que vuela sobre las paredes de La Carba y Solmichu.

                     A pocos metros de la collada, tomando aire…

                   Ubiña desde El Ronzón

Una vez en el collado hacemos un descanso general, y no somos los únicos, puesto que decenas de montañeros, que también han venido a pasear por Ubiña, se acomodan en estos verdes prados naturales, contemplando los bastos puertos babianos de Riotuerto, que se cuelan hacia tierras asturianas, al igual que la niebla asturiana se va colando hacia la parte leonesa, lo que nos hace apresurarnos si queremos tener una buena panorámica desde la cima.

Colláo del Ronzón desde las veigas de Riotuerto

Colláo del Ronzón desde las veigas de Riotuerto

 

              Puertos de Riotuerto y Candioches con La Mesa al fondo

                  Pinubina la Pequeña

Ataque a cumbre

Dormir y comer en Torrebarrio

albergue

 PINCHA AQUÍ PARA CONOCER MÁS

Podemos decir que estamos realizando la ascensión típica, normal, sencilla, de Ubiña, siguiendo los fitos en todo momento y a través de un sendero mil veces caminado. Cosa que no quita para que no haya que doblar la rodilla, utilizar las manos en multitud de ocasiones y estar concentrado en algunos tramos con cierto riesgo de pegarte un buen trompazo si no se está “a lo que hay que estar”.
 

                      Subiendo con la peña Cerreos de fondo

Atacamos Ubiña, por lo tanto, por su cara sur, después de haberla rodeado desde el oeste. Pero la ascensión a esta mítica peña también puede acometerse desde cualquiera de sus caras, dependiendo del gusto por la adrenalina que tenga cada uno.

 

 

Hemos esperado a Mayo a subirla por el hecho, importante, de que Ubiña no es buena amiga con hielo y con nieve inestable. Por muy fácil y bucólica que parezca ahora, estas canales, chimeneas y corredores se convierten muchos inviernos en trágicos accidentes de alpinistas que aquí, desgraciadamente, han encontrado su fin. Echando mano a la estadísticas, es en Peña Ubiña, en Espigüete y en Curavacas, donde más accidentes mortales se han producido en los últimos años en España.

                  En la cresta, con el valle del Luna tras Ubiña la Pequeña.

                Los Fontanes. Increible farallón de piedra.

Tras unas cuantas trepadas y algún descanso para echar un trago, llegamos a la cresta, que no la cima.
La niebla asturiana se ha apoderado por completo de los valles de Lena y poco a poco van golpeando las paredes de Los Fontanes y entrando a la vega de Riotuerto. Pero no es la niebla lo que más nos preocupa, sino la tormenta que se está formando entre Saliencia y Torrestío, y que en ninguno de los casos hemos de permitir que nos pille aquí arriba.

 

                            Hacia Babia desde la cresta.

 
Así que caminamos ligeros (y con fame) hacia la cumbre, con un paisaje a los lados que maravillaría al ser más insensible del planeta. Babia a nuestra izquierda, la inmensa llanura verde rodeada de decenas montañas y salpicada de decenas de pueblos de hórreos y buena cecina: La Majúa, Villargusán, Pinos, San Emiliano, Huergas….
Y a nuestra derecha el mundo de la niebla y la peña, el mundo del silencio, el perfecto trono de los dioses astures que algún tiempo por aquí debieron mandar y ordenar.

 

 

Tuiza Riba, 1.300 metros más abajo.

               

Llegamos a la cima tras casi cuatro horas de ascensión. Estamos en una de las cumbres más emblemáticas del norte de España y vigía omnipresente de buena parte del territorio leonés y asturiano. Los aviones, que van y vienen del aeropuerto de Ranón, rozán aquí la caliza. Puro espectáculo para la vista, la mente y el corazón.

 

El Calambrón o niebla cantábrica marcando la raya asturleonesa

               
Desde la cumbre, a 2.417 metros, se deberían ver los lejanos Picos de Europa, así como el mar cantábrico y casi toda Asturias. Pero el cierzo ( el calambrón, como lo llaman aquí ) nos bloquea la visión hacia el norte, y solo podemos conformarnos con la visión de peñas emblemáticas como las Tres Marías, Correcillas, La Mesa o el Montigüeiru, entre otros/as.

Pero también hay vista hacia el sur, hacía León, que se divisa allá a lo lejos, por detrás del embalse de Luna y las montañas del Cirbanal. Desde estas montañas se gestan caudales tan importante como el del Órbigo, río que junto con el Esla y el Sil forman las tres redes fluviales más importantes de la cara sur de la cordillera cantábrica leonesa.

 

                         Cumbre de Ubiña

Tras unas cuantas fotos y un café con leche con nieve (a falta de hielos), cargamos de nuevo las mochilas para empezar el descenso a contrarreloj antes de que, la niebla por un lado, y la tormenta, por otro lado, se unan contra estos humildes e indefensos caminantes.
 

                         Bajando, con mucho cuidadín…

El descenso, para no perder tiempo ni complicarnos, lo hemos hecho por el mismo camino de ascenso, lo que no hace, ni mucho menos que sea aburrido o sencillo, sino que ahora hay que andar con mucho cuidado de no resbalar con esas minúsculas piedrinas sueltas que pueblan el sendero y que nos juegan malas pasadas cada poco.

 

                        En Ronzón, saliendo poco a poco de la niebla.

Llegamos al Ronzón sanos y salvos, envueltos en la espesa niebla, pero con la oreja puesta en los bramidos de Thor que nos trae el aire desde el otro lado del valle.
 
Tras unas cinco horas llegamos de nuevo a Torrebarrio, justo en el momento que comienza a llover sin dejar de tronar. Aunque realmente, no es en Ubiña donde está lo malo, sino para Torrestío y Ferreirúa, que ya los envuelve por completo la nube.


Duración aproximada: 6 horas
Datos de interés: Ascensiones normales desde Torrebarrio y Tuiza, aunque también desde Pinos y Villargusán. Peligrosa en invierno y en días de niebla que desde primavera se cuela desde Asturias todas las tardes.



UN LUGAR DE DESCANSO PARA AUTOCARAVANAS EN BABIA

 

CARAVANAS

Área de servicio de Autocaravanas “El Moriscal”

 

Contacto: 678 970 838

pepemoriscal@gmail.com

 

 


PEÑA UBIÑA vertiente ASTURIANA

 

¡No te la pierdas!

 

Tuiza Riba

http://lasendadelhayedo.com/circular-al-entorno-de-ubina-desde-tuiza/

¡No dudes en compartirme! ¡Gracias!

10 pensamientos sobre “Peña Ubiña desde Torrebarrio

  1. Javier González

    Peña Ubiña; referente de la cordillera en su sector occidental y la montaña por excelencia. Lástima, que casi siempre la niebla impide disfrutar de ella en su plenitud. Espero que para septiembre podamos tocar su cima. Ahora queda descansar la temporada de verano
    Enhorabuena por el reportaje
    SAludos

  2. Julio A. R.

    Ave, “Héroe”: por enésima vez intento enviarte un comentario pero no sé qué pasa estos días que no hay manera.
    El pasado domingo no coincidimos en Peña Ubiña de milagro. Observé el panorama atmosférico y, como tengo pavor a las tormentas, me quedé en San Emiliano haciendo fotos. De todas formas,subiré cualquier día de estos. Voy cada año y ya llevo unas 40 ascensiones (si le sumas los 23 años gastados antes de subir por primera vez … imagina la necesidad de ITV que voy teniendo).
    No conocía tu blog. He pasado buenos ratos ojeándolo durante los últimos días y me gusta mucho. La entrada dedicada a Nazarina, la Princesa de Pallide, me gusta especialmente porque he vivido alguna aventura parecida.
    Seguiré atento a la pantalla.
    Salud y tiempo para seguir disfrutando.
    Julio.

  3. Héroe de Leyenda

    Javier: Ya te digo colega… Esa niebla del norte… que pesada es (y qué hermosa a la vez) Yo la primera vez que la subí fue en Otoño y apenas habia niebla, asi que si creo que tengas más suerte que yo esta vez si vais en Septiembre.
    Un saludo y nada de descansos eh?? Qué luego las cuestas se hacen más duras, jeje.

    Julio: Un placer tenerte aquí en este blog, eso, lo primero. Pues no sé qué pasaría, la tecnología, que a veces se pone terca. No hubiéramos coincidido de todas las maneras pues la ruta fue de finales de Mayo!! Aún así, seguro que estaremos pisando los mismos caminos más de una vez sin darnos cuenta.
    Pues si que tienes que pasar la ITV… sobretodo a las rodillas, jeje.
    A las tormentas también les tengo respeto, el “rinubeiru” qué haga lo quiera, pero que no nos pille en la peña…
    Nazarina y ese tipo de perros son un regalo de la naturaleza… Me alegro de que te haya gustado.
    También seguiré atento a tus reportajes, son fantásticos.
    Un saludo compañero.

  4. PEPEMORISCAL

    HOLAAAAAAAAAA SALUDOS DESDE EL MORISCAL EN HUERGAS. COMO ME HA GUSTADO VER TU REPORTAGE, PUES QUE CASUALIDAD TU LO SACAS EL DOMINGO 12 Y NOSOTROS LO HICIMOS EL LUNES 13 Y ESTABA IGUALITO, CON LA NIEBLA DEL LADO ASTURIANO Y PARA BABIA ABRIA DE VEZ EN CUANDO. PERO MERECIO LA PENA, PARA MI ERA LA PRIMERA SUBIDA Y NO VEAS QUE ACOJONO EN LA BAJADA( tengo algo de vertigo ). BUENO ME ALEGRO DE SABER DE NUEVO DE TI Y A VER CUANDO TE PASAS POR EL MORISCAL. UN SALUDO. PEPE.

  5. Riañés

    Muy buena ruta y como bién dices, aunque no sea muy complicada, hay que tener mucha atención sobre todo porque el terreno está muy erosinado, por la cantidad de gente que la sube y sobre todo por la niebla, que ahora en primavera y verano por esos valles es muy corriente. Yó la he subido desde el puerto de la Cubilla, rodeando la Peña Cerreos, y subiéndola por la Arista Este (la que cae hacia Tuiza y el refugio del Meicín), no es muy complicada la Arista pero exige un poco más de atención y hay algo de trepada, la bajada la hicimos por la normal. De todas formas te voy a copiar el ascenso desde Torrebarrio para subir con mi amigo Gordonés ya que nunca he subido desde Torrebarrio.
    Un saludo.

  6. Carlos

    Héroe!!!
    Bonita entrada, qué maravilla. Algún día tengo que acercarme a las Ubiñas y subirlas.
    Yo llegué ayer mismo de Somiedo y también estuve subiendo el Bodón con Sara de Momentos Decisivos.
    Y me habló de ti, que hay que hacer una quedada para ver el oso jejeje.
    Un abrazo, compañero.

  7. Héroe de Leyenda

    PepeMoriscal: Qué tal amigo??!! Espero que todo vaya muy bien allí en Huergas. Ese día teniamos que bajar a León con algo de prisa, sino, si nos hubieramos acercado a tomar unas cañas en el moriscal.
    Ubiña es la leche, si yo viviera en Babia, la subiría cada mes!! Aprovecha y olvidate del vértigo, piensa en en otra cosa… jeje.
    Un saludo amigo.

    Riañés: Hola paisano, pues yo querría subirla por donde la subiste tu, asi que la proxima vez por allí iré. Un saludo y buena entrada del verano!

    Andrés: Muchas gracias amigo, perfecto entonces 😉 Un saludo.

    Carlos: Hola compañero, veo que haces kilometros a través de las montañas, qué suerte y que envidia!! Somiedo es de leyenda, el Bodón (al que en breve dedicaré un repor pues lo subí hace apenas un mes) es un totem para estos valles leoneses, y las Ubiñas, simplemente una delicia.
    Hay que ver al Oso, si señor, asi que estamos en contacto.
    Un saludo y muchas gracias.

  8. Pingback: Grupo de Montaña: fin de semana en Miñera | San Viator Valladolid

  9. Pingback: Ascensión a Peña Ubiña - Rutinas Varias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *