Por los Arguellos en BTT ( 1ª Parte: de Matallana a Pontedo )

La montaña leonesa cuenta un enorme abanico de posibilidades deportivas y de ocio en general. Aparte del senderismo, escalada y montañismo, aparte de rafting, espedeología, caza y pesca, y aparte del simple hecho de pasear por sus pueblos, también tiene la posibilidad de recorrerla en bicicleta por sus valles y colladas.
 
Para los que vivimos en la capital del Reino, León, se nos abre una buena oportunidad de plantarnos en las puertas de la montaña con la bicicleta en mano en menos de media hora. Se trata del tren de la FEVE, el viejo hullero o Trancantábrico, que por dos euros nos planta en La Estación de Matallana, a las puertas de la montaña central o de Los Arguellos.
 
Aunque casi siempre que subo en bici por estos valles del Torío y Curueño, subo y bajo por el mismo valle o cambio de valle a través de la collada de Valdeteja, esta vez me he propuesto cambiar de un valle para otro ( del Torío al Curueño ) a través de la collada que separa Canseco ( Cármenes ) de Redilluera ( Valdelugueros ).
 
Así, la ruta que nos marcamos es: Matallana de Torío – Canseco – Redilluera – La Vecilla. Es decir, remontar el río Torío casi hasta su nacimiento y descender por el Curueño hasta La Vecilla, donde cogeremos de nuevo el tren para bajar a León. En total son aproximadamente 50 km y unas 6 horas de carretera y camino.
 
                                   Estación de FEVE de la ciudad de León

A las 11.55 sale el tren de la estación de León con destino a La estación de Matallana a las 12.30, nuestro punto de inicio.

Empezamos a darle zapatilla dirección a Matallana y a Serrilla, ya metidos de pleno en la montaña, con el Torío a un lado y el macizo del Correcillas a otro, entre praderías floridas por la primavera.
 
 
                                        El omnipresente Correcillas desde Serrilla
 

En poco tiempo y sin apenas subidas, llegamos a la hondonada de Vegacervera, tierra de la cecina de chivo y puerta de entrada a las Foces, para mí, las mejores de toda la montaña Leonesa ( excepuanto el Cares ).

 
          Llegando a Vegacervera, la vega de los ciervos.
 
 
                                 Al fondo, las foces.
 
 
 

 Recorrer las hoces en bicicleta tiene un encanto especial que no tiene el coche. Las curvas del río, que baja del deshielo erosionando las verticales paredes calizas a ambos lados, el frescor del aire, el sol en lo alto del cielo…. es algo que hay experimentarlo y sentirlo.

 
 
 

 

Pasadas las hoces nos metemos en Felmín, cruce de caminos, para un lado Valporquero y su sinuosa y sofocante carretera que suben y bajan centenas de turistas que se aproximan para visitar sus cuevas, y para otro Rodillazo y Tabanedo, puertas de entrada al famoso Correcillas.

 
El valle se abre y se cierra continuamente, y nosotros seguimos sin mucho esfuerzo por la carretera, gracias a Dios arreglada hace dos años, sin muchos coches ( a pesar de que es domingo ) y con la vista de Getino, que ya tenemos en frente.
 
                                          Valle de Getino

 

Gete y Getino son dos pueblos a distintas alturas del valle, unidos por un viejo puente de piedra, y en las faldas del Pico Fontún, que lo comparten con Villamanín. Además, por aquí circula la vieja leyenda de la Cuélebre de Getino, una enorme serpiente que atemorizaba a los habitantes del valle, que tenían que dar una hermosa joven de sacrifico para saciar su hambre todos los años… hasta que, como en la mayoría de estas leyendas, un apuesto pastor se encargó de acabar con la maldición rajándole la garganta a la cuélebre.

Leyendas, historias, mitos…. pero también realidades, cultura y unión con el medio natural que nos rodea, lleno, por cierto, de bastantes cuevas donde podría vivir alguno de estos seres…
 
                                 Ermita de Almuzara

 

En breve salimos de la pequeña hoz de Getino y ante nosotros se nos abre el gran, verde, hermoso y largo valle de Cármenes. Es una suerte contar con este valle, ya que en los años 80, el gobierno planeó inundarlo con un pantano, como se ha hecho desgraciadamente con todos los buenos valles de la cordillera.

 
                      Llegando a Cármenes, lugar de los dioses Manes

 

Pasamos el cruce a Valdeteja y el pueblín de Almuzara y llegamos a Cármenes, capital de esta montaña.

En Cármenes hacemos una parada. Ya al fondo se divisan las las montañas de Pontedo y el valle de Canseco, por donde queremos tirar.
 
Aquí, la alta montaña ya se siente en cada metro del terreno: el río es más pequeño ( y truchero ), los pastizales llenos de vacas y separados por antiguos paredones aparecen a cada lado de la carretera, el aire ( y muchas tardes el cierzo ) que se mete por el puerto de Piedrafita ya acaricia nuestro rostro, mientras nuestros ojos se detienen a contemplar el famoso Bodón de Cármenes, que no es más que el extremo oeste de la sierra que acaba en el Bodón de Lugueros.
                     Saliendo de Cármenes hacia el norte

 

Y aparece en nuestra memoria la vieja leyenda de Bodo y Tor que circula por estos valles… Bodo y Tor, según la mitología celtica que aquí mandó ( y manda ), son hijos directos de Odín. Tor era fiel a su padre, pero Bodo era más rebelde y orgulloso ( Bodo significa Dios de la Victoria ). Odín, harto de la sublevación de su hijo, le envió al lugar más alto, inhóspito y seco que pudiera existir, al pico más alto y dificil de estas montañas, para que jamás bajara y pidiera clemencia. Tor, su hermano, fue destinado a los valles fértiles y húmedos. Y se dice que cuando sale el arco iris en Cármenes, curiosamente comienza en el río Torío y finaliza en las paredes de Bodón, y se cree que es Tor que está llevando agua a su sediento hermano Bodo, confinado en las ásperas laderas sur del Bodón.

 
                                     Los Pontones de Cármenes

 

Seguimos la marcha para detenernos al poco tiempo en uno de los más bellos lugares del alto Torío, los pozos de Los Pontones y la cascada de la Fervienza, metros antes del pueblo de Pontedo. Se dice que son los pozos más profundos de la provincia y donde truchas más grandes se han sacado. En las paredes de al lado de la carretera se pueden ver los restos de la erosión del río que, seguramente, en el deshielo de los últimos glaciares leoneses, el Torío creó al bajar enfurecido y con mucho más altura que ahora, hacia el sur.

 
Aquí también se abre un nuevo valle, el útimo de esta montaña. Para un lado seguiríamos hacia Piorneda y Piedrafita, lugar de nacimiento del Torío, pero nosotros hemos de torcer hacia el este, atravesando el guapo pueblo de Pontedo para recorrer el valle de Canseco hasta su pueblo, metido ya en las laderas sureñas de Vegarada y en norteñas del Bodón.
Pero eso será parte de la segunda parte de este viaje en bicicleta por los Arguellos…

                          Pontedo y el largo valle de Canseco

 
 
¡No dudes en compartirme! ¡Gracias!

8 pensamientos sobre “Por los Arguellos en BTT ( 1ª Parte: de Matallana a Pontedo )

  1. Sara

    Bueno, bueno…..hoy nos trasladas en bici por estos preciosos valles, que chulada de ruta, y que paisajes más bonitos has recorrido…lo muestran tus fotos…y a los que lo conocemos, nos das la oportunidad de disfrutar nuevamente de esta montaña Leonesa que tenemos tan rechulisima.
    …que cualquier día te veo por ahí en tu bici…pues ya sabes, lo que tocaría, la aparcas un poquito y a subir cimas, y después a la cecina de chivo jejejeje.
    Un abrazote héroe de estas montañas nuestras

  2. Javier González

    La verdad es que con estos calores, se agradece un poco de bici; buena decisión la de tomar el tren de la FEVE; tomaremos nota para esta primavera vernano. El valle del Torío, una maravilla.
    Saludos

  3. Montañas de Gordón

    Hola Héroe…
    La verdad que me has vuelto a meter el gusanillo… primero el de pillar el tren de la FEVE, que llevo pensándolo tiempo y hasta la fecha nunca lo he hecho… y el segundo el de la mountain bike… que la tengo aparcada en el garaje durmiendo el sueño de los justos… y qué mejor para desempolvarla que llevarla por esos valles y montañas del Curueño…
    Un saludo y esperando la segunda parte.

  4. jonatan

    La verdad es que la BTT es otra forma de disfrutar del paisaje y la montaña distinta al caminar, pero muy cercana a esta y que no tiene nada que ver con circular por esas carreterucas y valles en coche.
    Muy guapa esta primera parte del reportaje

  5. Cienfuegos

    50 km, una buena ruta, ¿eh?. Esa zona es muy guapa y por cierto que tu reportaje me ha recordado que yo este año apenas si he tocado la bici para un par de paseos alrededor de Oviedo, sin mucha historia. Eso de tomar el FEVE está bien. Yo llevo pensando una temporada hacer la via Carisa y subirme en tren hasta Busdongo para luego bajarla entera hasta Ujo. Ya veremos.
    Un saludo

  6. Héroe de Leyenda

    Ricardo: Esta tierra tiene un corazón muy verde!! Un saludo!

    Aristacimera: Realmente los sentidos se activan por estos valles… Un saludo amigo!

    Sara: Eso está hecho! Uhmmmm… montaña, cecina, bici y buena compañia! Qué más se puede pedir! jeje. Un saludo Sara y gracias por firmar!

    Javier: Y qué valle no es una maravilla? jeje. Muchas gracias por firmar y un saludo compañero.

    Gordonés: Y qué hace esa bici durmiendo en el garaje? Con lo bien que estaría por Canseco o por Arintero? Jeje. Hay que animarse! Un saludo paisano! y graciasss

    Jonatan: Para hacer turismo y deporte a la vez, creo que no hay nada como la bici. Como tu dices, nada que ver con el coche aunque vayamos por la misma carretera. Un saludo y gracias por comentar y deternete aquí!!

    Coenfuegos: Uhmmm… qué buena pinta tiene eso de la Carisa en BTT… pero que muy buena, igual me tengo que apuntar… De Pendilla a Propinde el agua ha reventao un poco la pista, eso es un incoveniente, pero bueno, es una ruta de sobresaliente.
    Un saludo y gracias CIenfuegos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *