Ruta invernal en Tolibia de Arriba

Los Argüellos, reino de la nieve 

Toliba de Arriba, pueblo de la agreste montaña leonesa de Valdelugueros, es una zona muy atractiva para la realización de turismo rural y actividades deportivas de montaña.
Rutas en bici, observación de fauna, senderismo y montañismo son algunas de las opciones a considerar si nos acercamos a este rincón. Un valle que cuando llega la nieve es apetitoso manjar para aficionados a los skies de travesía y las raquetas.
 
Tolibia de Arriba

Tolibia de Arriba

                    
 

Inicio de ruta: Tolibia, el pueblo de los duendes

Dejamos el coche en Tolibia, que todavía vive en un cierto letargo invernal, con sus calles repletas de trabes de nieve, mastines y alguna vaca.
Julio Llamazares relató en su mítico libro “El Río del Olvido”, sobre una casa de Tolibia llena de duendes y sucesos paranormales, como vacas subidas a segundos pisos como por obra de dios, gritos, visiones fantasmagóricas y hasta un exorcismo. Todo ello aparece en el capítulo que el escritor leonés dedica a Tolibia de Arriba en su viaje por el Curueño.
 

Bodón

                 
 
Hemos de coger el camino que sale de la iglesia hacia el valle, dejando el río a la izquierda, y comenzamos una pindia subida que nos hace sudar la gota gorda por el estado de la nieve, que, digamos, no es todavía muy propicio para las raquetas, ya que se hunden bastante por la poca dureza de la nieve.

En el faedo

Así llegamos hasta el faedo de Tolibia, grande, con buenos ejemplares que se estiran buscando la luz de sol, y que en las umbrías crecen buenas matas de acebos, bastante propicias para los venados y el urogallo.
 
Entrando al hayedo

Entrando al hayedo

                       
 
En el hayedo la nieve sigue castigándonos y cada subida se convierte en una buena prueba física para nuestras piernas. Pero el entorno forestal es increíble y nuestras ganas de llegar al alto para ver el paisaje de Valdelugueros nos animan a seguir caminando.
 
Abandonamos el fatigoso hayedo. Al fondo, la sierra de La Cuerna.

Abandonamos el fatigoso hayedo. Al fondo, la sierra de La Cuerna.

   
 
Así, en unos 45 minutos llegamos al límite del hayedo sin salirnos de la pista, y, por fín, la nieve nos da un descanso para poder observar el gran paisaje que se nos aparece ante nuestros ojos.
 
 

Vistas sobre el valle

Valdelugueros, con el mítico Bodón presidiendo el valle, aparece ahora bajo nuestros pies en esta humilde llomba de Tolibia de Arriba, llamada en los mapas como “Campa Redonda”, un extensa pradera, ahora cubierta bajo unos buenos centímetros de nieve, que permite ver al viajero gran parte de esta montaña.
 
     Valdelugueros

     Valdelugueros

   
 
Peña Valdorria, Sáncenas, la sierra de Bodón, La Morala, Peña Ubiña, Brañacaballo, Vegarada… nos miran mientras hacemos un descanso en un claro sin nieve, donde ponemos a secar un poco las camisetas empapadas de sudor.
 
Valdemaría

Valdemaría

                  
Por otro lado, hacia el sur, vemos Cueto Ancino, La Forqueta y el valle de Valdemaría, que comunica Arintero con Tolibia, y que, a mi parecer, es uno de los valles con más encanto de esta montaña.
 
          
 

Bajada a Valdemaría

Seguimos un poco esta sierrina hacia el oeste, ahora ya con nieve más apta para las raquetas, para poder divisar un poco de nuestra natal montaña oriental. Si siguiéramos este cordal llegaríamos en poco tiempo al pico Majón, límite con Puebla de Lillo, desde el cual tiene que haber unas buenas vistas. Pero hoy no andamos muy bien tiempo y tenemos que posponerlo para otra ocasión…
 

Sierra de la Forqueta

            
 
Las Pintas, El Jaido, Piedralagua, el Espiguete y una parte del pantano de Vegamián vemos desde este alto que los mapas llaman “Cerro de los Joaquines”.
Pero lo que más nos gusta es ver a la Forqueta, totalmente blanca, y a su valle, verde en otros tiempos, y hoy con una nevada de más de un metro en algunos tramos.
Además, tenemos la suerte de observar dos ciervos entre las escobas que corren hacia la collada de Valdemaría, que separa Tolibia de Rucayo.
 
 
 
Bajamos hacia este valle de Valdemaría de una manera poco ortodoxa hacia el paraje de Las Cangas, donde existe una buena cabaña para pasar una noche.
 
    

            

Regreso a Tolibia

El Sol aún ilumina, y es que hemos tenido un día muy bueno para dar un paseo, pero claro, el Sol, unido a la nieve y a la sudada de la subida, también han hecho que pillara un buen catarro que aún tengo mientras escribo estas palabras. Pero así es la montaña, un cúmulo de sensaciones, a veces muy mucosas.
 
    El día se apaga en el Bodón

    El día se apaga en el Bodón

   
 
Bajamos ya por la pista hacia Tolibia, dejando a nuestra izquierda la gran masa forestal de pinos que ocupa toda esta parte del Curueño hasta el pueblo de La Braña.
 

Tolibia, recogida en su fondo de valle

     
 
Y llegamos al pueblo de nuevo, ya con un buen atardecer sobre los altos de La Morala que nos despiden de estas tierras del Curueño.


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5 pensamientos sobre “Ruta invernal en Tolibia de Arriba

  1. Miguel Bueno

    Qué bellos paisajes de nieve.
    Hoy he vuelto a andar por Tolibia de Arriba, ahora en invierno, y es un disfrute, como cuando lo hice de la mano de Llamazares en verano.
    Gracias.

    Expresiones
    Piedra

  2. Javier González

    Como sedada por una inyección de nieve y soledad… (muy bello verso para finalizar este hermoso reportaje). Como veo, pudiste disfrutar de las nieves del Alto Curueño. Todo un lujo…
    Hasta la próxima

  3. Cienfuegos

    Envidia cochina es lo que me das, que yo este invierno no estoy saliendo nada y tengo las raquetas que aunque de plastico se van a oxidar y todo. Guapo paseo.
    Un saludo

  4. Sara

    Héroeeeeeeeeeeeee, que gran gozada esta raquetada…yo íba a ir con los alumnos mañana al lago ausente con raquetas…pero me tiene la lumbociática bien fastidiada…asi es que he disfrutado mucho de tu jornada por la nieve.
    Mi abrazotedecisivoooooooooooooo

  5. Dani

    Sí señor, qué buena ruta. Los paisajes quitan el habla. Y menudo día que os hizo. Qué envidia.Por fin ha caído nieve. Desde finales de diciembre no salgo a hacer una ruta en condiciones. saludos.

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