Siete grandes entornos con rutas en la Cantábrica

 

Enamorados de la Cantábrica

La cordillera cantábrica es una extensión de montañas de mediana altura pero con grandes desniveles (se dice el desfiladero del río Cares, entre León y Asturias, cuenta con el mayor desnivel del sur de Europa) paralela al mar cantábrico, hijo de ese mundo atlántico del que se sustentan estas montañas de caliza y cuarcita para regar sus pastos entremezclados con densos bosques caducifólios donde habitan seres tan enigmáticos y legendarios como el Urogallo Cantábrico, el Oso Pardo o el Lirón Careto.

La cordillera cantábrica es un lugar escasamente poblado por el hombre, especialmente en su vertiente sur. La naturaleza y el ser humano siguen viviendo en una conexión ancestral, una conexión plagada de mitos, supersticiones y adoraciones a entes invisibles o deidades vegetales que ha llegado a nuestros días, catalogándose casi toda la cordillera cantábrica como una gigantesca reserva de la biosfera por la Unesco. Y es que el valor de la cantábrica radica en la sabia compenetración entre hombre y medio a lo largo de los siglos, lo cual se manifiesta en una alteración del paisaje en beneficio del hombre pero sin dañar el ecosistema natural, favoreciendo incluso el habitat de otras especies y elaborando un cuadro perfectamente fusionado con el entorno. A ello se suma la excepcionalidad de la convivencia entre humanos y grandes depredadores (Oso Pardo y Lobo Ibérico), sin duda uno de los pocos ejemplos en Europa.

Un genuino aire de humildad y grandeza recorren los paisajes cantábricos sobrecogiendo los sentidos de los visitantes cuando se asoman a los miradores naturales de las comarcas más especiales de esta región, desde las escarpadas e inhóspitas paredes verticales del Curavacas palentino, pasando por los profundos valles asturianos del Nalón y el Narcea, llegando a los altivos puertos de alta montaña de Babia hasta finalizar en las prerromanas aldeas de la leonesa y lucense sierra de Ancares.

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Tantos caminos, tantos pueblos, tanta sabiduría en las gentes de estos mágicos lugares…. Si, es verdad, necesitaríamos muchos meses para visitar cada uno de los cientos de valles de la cordillera cantábrica. Por eso, aquí te propongo una lista de SIETE LUGARES CON SIETE RUTAS que no son ni mejor ni peor que otras, pero si son muy representativas de estas salvajes montañas del sur de Europa. Además, he puesto enlaces a otros blogs amigos que participan de esta “crónica” digital del paisaje de la montaña cantábrica principalmente en Asturias y León. Que te “preste” amigo viajero.


1. El Alto Sil (León)

Surcado por legendario río del oro, el Sil, descendiente este de las siempre blancas cumbres babianas, este valle occidental leonés a camino entre Ponferrada y Villablino es un auténtica explosión de naturaleza salvaje y todo una sorpresa para aquel que nunca lo vió. Especialmente es el concejo de Palacios del Sil quien se lleva todos los trofeos en cuanto a paisajes naturales, sensiblemente transformados por la actividad ganadera y minera, creando un increíble puzzle que te cautivará a través de sus senderos, brañas y cumbres. Y es que este entorno de la cordillera se ha llamado por muchos autores como “el país de las brañas”. Un país de pastores, de vaqueiros, un modo de vida muy auténtico de estas montañas cantábricas, tanto de una vertiente como de otra.

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Los largos bosques de roble, abedul y tilo se intercalan aquí con pequeñas praderas tendidas en las laderas de la montaña, bajo las extensas arandaneras que suben hasta las cumbres de tan famosos picos como Valdiglesia, Catoute o El Miro, los cuales guardan en su interior pequeños lagos de montaña como Fasgúeu, Chagüeños o Cheirosu.

Una ruta en el Alto Sil:

Brañas de La Seita y Zarameo

Quizás uno de los entornos que mejor resume este espacio natural tan valioso. Partiendo del pueblo de Cuevas del Sil ascenderás a la braña más grande del Alto Sil, Zarameo, perteneciente al pueblo de Matalavilla, pasando antes por la pintoresca braña de La Seita. El recorrido, que es lineal con un parte circular, no lleva más de cuatro horas. y permite conocer de primera mano el mundo de las brañas y su estrecha relación con un medio ambiente fascinante.

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Puedes entrar en estos dos enlaces para ver la ruta explicada y detallada.

Ruta a Zarameo desde Cuevas (La Senda del Hayedo)

Ruta a Zarameo desde Cuevas (Rutinas Varias)

Ruta a la Braña de Buenverde (La Senda del Hayedo)


2. Somiedo (Asturias)

Posiblemente uno de los puntos más visitados y buscados por los que vienen por primera vez a la cordillera cantábrica pero también por los que desean pasar una jornada en una de las comarcas con más variedad de paisajes, servicios turísticos y conexión con la naturaleza de la cordillera. Somiedo abarca una extensión importante en el occidente cantábrico, reuniendo en sus lindes entornos de densos bosques, grandes lagos y verticales cumbres calizas. Diseminadas en tal espectacular capricho natural se encuentran varias brañas con cabanas de de teitu, el símbolo de Somiedo junto con el Oso, un vecino más del concejo el cual suele dejarse ver con frecuencia (existen puntos públicos de avistamiento para observarlo con distancia a través de prismáticos).

Braña de La Corrá

Braña de La Corrá

Pero no has de perderte sus pueblos y sus rincones, están llenos de sorpresas. Somiedo es uno de los ejemplos de conservación y desarrollo económico sostenible en la cordillera.

Una ruta en Somiedo:

Circular en el Valle del Lago

Es díficil escoger una ruta en esta comarca asturiana, pero para empezar te recomendaría conocer el lago más grande de la cordillera cantábrica y uno de los valles más bonitos de esta. El Valle del Lago aparte de valle y lago, es pueblo, ¡Y vaya pueblo!. Un pueblo auténtico de alta montaña, rodeado de hayedos, cumbres y larguísimas praderas por donde es un placer caminar y llegar al final del valle, donde se asienta el lago. La ruta es muy llevadera (unas cuatros horas ida y vuelta) y además existe la posibilidad de hacerla de forma circular así como de incrementarla hacia otros cercanos puntos de interés (normalmente otras brañas y otros lagos).

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Puedes entrar en este enlace para conocer este paseo y otros:

Ruta en el Valle del Lago (Rutinas Varias)

Ruta a la Braña de Mumián (Rutinas Varias)


3. Peña Ubiña (León y Asturias)

Esta montaña no ejerce solo como tal, sino que se le podría atribuir también la consideración de guía, de faro, de imán, de meca del montañismo cantábrico, allá donde todas las miradas se dirigen. Peña Ubiña, con 2.417 metros de altitud, es una de las cumbres y uno de los entornos de montaña más atractivos del norte de España, siendo junto con Picos de Europa y el Macizo de Peña Prieta, lo más alto de la cantábrica.

Los pueblos babianos de León y los lenenses de Asturias comparten cumbres y puertos bajo Ubiña (Penubina, en la lengua del país). Es tierra de nieve, de frío y cuesta, roca madre al descubierto y “práu” hecho para el ganado más duro y fuerte que aquí se cría (los caballos de Babia son de otro mundo). Tuiza, Torrebarrio, Pinos, Rospasu… todos ellos se miran en el mismo espejo que no divide, sino que une las dos regiones principales de la cordillera cantábrica. Junto a la cumbre principal (que en época de Jovellanos “se creía la más alta de España”) un cohorte de picos no tan menores acompañan en varias direcciones dando lugar a un paisaje de gran sabor alpino.

Iglesia de Torrebarrio y Ubiña. Una estampa que no se olvida.

Iglesia de Torrebarrio y Ubiña. Una estampa que no se olvida.

Una ruta en Peña Ubiña:

Ascensión a Peña Ubiña desde Torrebarrio

Muchas posibilidades ofrece este macizo calizo. Llegar a él ya es laborioso de por si. Una vez dentro de sus paredes, puedes optar por acompañar a los “rebezos” hasta donde la tierra toca el cielo, o pasear sin muchos agobios entre las suaves praderas de los puertos pirenaicos. Pero yo te aconsejo, si el tiempo es bueno y estado de salud también, que te subas arriba del todo y veas todo lo que manda el imperio de Ubiña. Si vas por el sendero clásico (cuenta con unas cuatro horas de subida y tres de bajada) que parte de la localidad leonesa de Torrebarrio, no hay pérdida. Precaución, eso si, en la cresta y con tiempo inestable. Ubiña es una montaña para tenerla mucho respeto.

 

Ubiña, amanecer invernal

Ubiña, amanecer invernal desde el Huerna

Puedes entrar a estos enlaces para conocer más sobre esta ruta:

Ascensión a Ubiña desde Torrebarrio (La Senda del Hayedo)

Ruta circular por el entorno de Ubiña desde Tuiza (La Senda del Hayedo)


4. Sierra del Aramo (Asturias)

El Aramo es un sierra interior de Asturias de una longitud y medidas considerables, que si bien no se encuentra propiamente en la divisoria cantábrica, goza de la mayoría de sus atributos y es un perfecto balcón de Asturias y de toda la cordillera (desde los blancos Picos de Europa hasta las boscosas montañas de Degaña y Alto Sil).

La  Mostayal

La Mostayal

El Aramo avanza de manera lineal desde las estribaciones del macizo de Ubiña en la Cobertoria hasta las casi inmediaciones de la ciudad de Oviedo en Peñerues. Decenas de picos adornan esta potente sierra: Gamoniteiru, Gamonal, Mostayal, Mosquil… y decenas de puertos, algunos famosos en el mundo entero como es el caso de L´Angliru o Angleiru. El Aramo es un lugar que irradia magnetismo, quizás sea su posición central y vertebradora en Asturias, quizás sus temidos desniveles y quizás también sea esa niebla venida del mar que cada tarde se despliega por su cumbres y laderas. El caso es que el paisaje del Aramo llega fácil al alma del amante de la montaña y del viajero.

Una ruta en el Aramo:

Ascensión a la Mostayal

La primera (o la última) montaña de la sierra del Aramo tiene nombre de un árbol muy tipíco de la cordillera cantábrica: la mostayal. Arbolín este que suele crecer en lugares escarpados, sin miedo a la alturas. Esta cumbre es una buena cita para conocer un poco del Aramo en su parte más norteña, a caballo entre los concejos de Quirós y Morcín. Goza de muy buenas vistas y su acceso no es nada complicado desde el pueblo de La Vara. Durante cuatro horas (ida y vuelta), la ruta a la Mostayal es una actividad que en nada tiene que envidiar a otras montañas de mayor talla.

 

Puertos de l´angleiru

Puertos de l´angleiru

Puedes entrar a estos enlaces para conocer más sobre el Aramo:

Ascensión a la Mostayal (La senda del Hayedo)

Mosquil y Caralina desde Bobies (Caleyando con Cienfuegos)

 

5. San Isidro (Asturias y León)

Inmediatamente escuchar San Isidro puede que nos lleve a pensar en telesillas y mucha nieve. Si bien esto es cierto, hay que ver con más miras el entorno natural del Puertu San Isidro (1.520 metros), frontera entre el valle de Aller (Asturias) y Puebla de Lillo (León).

Llagu Ausente (Llión)

Llagu Ausente (Llión)

Este altivo puerto cantábrico cuenta con una brutal serie de alicientes para montañeros y senderistas. En su vertiente asturiana, el Pico Torres se yergue como si de una deidad inmortal de piedra se tratara, quizás alabado por los tribus ganaderas que aquí dejaron su impronta y de hecho siguen manifestándose a través de las brañas que de dispersan en el conceyu ayerán, rico en servicios turísticos y gastronómicos. En su vertiente leonesa, los anchos valles se expanden hasta los lindes con el parque natural de Redes y las montañas de Ausente y Requexines, puntos de referencia para el senderismo cantábrico donde se pueden disfrutar de paisajes de nieve, lagos y accesibles y largas crestas desde donde se contemplan a la perfección las montañas de Redes y Picos de Europa.

Una ruta en el entorno de San Isidro:

Braña y bosque de Gumial

Wamba, Entrevados, Ausente, Toneo, Torres… existen muchas opciones en San Isidro e inmediaciones. Una de ellas es la ruta señalizada de la braña y bosque de Gumial, ya metidos en la vertiente asturiana de Felechosa. Es un paseo de cuatro horas ida y vuelta que nos permite disfrutar de tres tipos de paisaje. El primero de fondo de valle y ribera, para luego atravesar un segundo de cascadas y hayedo y finalizar en un paisaje de alta montaña con brañas en buen estado de conservación. Recomendable para cualquier época del año.

 

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Accede a estos enlaces para conocer más sobre San Isidro:

Braña y bosque de Gumial (La Senda del Hayedo)

Ascensión al Pico Torres (La Senda del Hayedo)


6. Riaño y Mampodre (León)

Sin duda Riaño siempre ha sido uno de los platos fuertes de la cordillera cantábrica. Riaño representa y aglutina en su entorno las dos vertientes de la cordillera cantábrica así como una variedad de paisajes que van desde fondos de valle largos y anchos, bosques de haya y roble, oscuras montañas de cuarcita, blancas torres de caliza vecinas a los inmediatos Picos de Europa y cuencos glaciares donde se dice que son donde más nieva de toda España.

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El corazón de la comarca es el artificial núcleo de Riaño, fruto de un fatídico embalse que si bien deja postales de latitudes escandinavas, ha supuesto un declive social en la zona y un duro palo al medio ambiente. Alrededor de este, se extienden pequeñas subcomarcas como Valdeburón, Tierra de la Reina o Alión. En todas ellas la naturaleza es la indiscutible protagonista. Riaño y Mampodre es además de Parque Regional, Reserva Nacional de Caza, por lo que las poblaciones de ungulados y depredadores suelen ser abundantes y fácilmente visibles en las rutas y esperas. Y de toda esta naturaleza protagonista, sin duda la entremezcla de hayedos (aquí llamados jaidos o jedos) con las verticales peñas calizas que rodean los valles son el mejor telón de fondo para una estancia en esta tierra leonesa de buena carne, hórreos y tradiciones prerromanas.

Una ruta en Riaño y Mampodre:

Los valles de Polvoredo

La comarca es rica en bosques, quizás con las vecinas Valdeón y Sajambre y junto con el Alto Sil, sea uno de los enclaves más importantes del bosque cantábrico en León. Por ello hay que buscar el color y el abrigo de la “biesca” especialmente en los meses de otoño y primavera. La ruta circular de los valles de Polvoredo, Becenes y Muñenes, te llevará a conquistar este territorio tan bien conservado y organizado. En el punto medio de la ruta, además, tienes uno de los mejores miradores de la comarca, una buenísima panorámica hacia el valle de Sayambre, uno de los tesoros más ocultos de la cordillera cantábrica. En cinco horas habrás completado esta ruta de escaso desnivel y muy estimulante para los sentidos.

 

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Accede a los enlaces para conocer más sobre esta zona:

Los valles de Polvoredo (La Senda del Hayedo)

Mampodre, una reserva glacial en León (La Senda del Hayedo)


7. Liébana (Cantabria)

Cabrales, Valdeón, Amieva, Onís, Sajambre y… Liébana. Liébana es por derecho propio la pequeña suiza española, y más concretamente el entorno de Fuente Dé, nacimientro del río Deva y buenísimo punto de acceso a dos de los macizos de Picos de Europa. Pero no todo es mundo de roca en Liébana. Esta comarca cántabra cuenta con extensos bosques cantábricos que se hacen fuerte más especialmente en la vertiente norte, bajo las cumbres de Coriscao y Peña Prieta (esta montaña es en realidad la más alta de la línea cantábrica y es compartida con Palencia). Potes es su capital, pintoresco y turístico pueblo ideal para establecer campamento base y descansar paseando entre sus múltiples puentes y floridas calles.

Picos de Europa

Picos de Europa

Pero, evidentemente, Liébana gana mucho por su impresionante acceso aéreo al corazón de Picos de Europa a través del teleférico de Fuente Dé, una experiencia que puede complementarse con largas o cortas (según se quiera) caminatas a los refugios de Cabaña Verónica o los Puertos de Áliva. Al mismo tiempo, desde este punto puede accederse a la grandiosa vega de Liordes, ya en León.

Una ruta en Liébana:

Ascensión a Coriscau desde Llesba

Compartida con la provincia leonesa, esta rápida pero exigente ruta, ofrece una de las mejores vistas sobre Liébana y sobre los Picos de Europa. Caminarás siempre a dos aguas entre la cuenca del Deva y el Esla, divisando las grandes cumbres de Llambrión, Peña Vieja o La Padierna, sobrevolando los hayedos de Espinama y Fuente Dé, y todo ello en un tiempo de cuatro horas ida y vuelta en terreno limpio y sin périda. Coriscau, a 2.234 metros es toda una ascensión para disfrutar de alta montaña cántabra y leonesa.

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Accede a los enlaces para conocer más sobre esta zona:

Ascensión a Coriscau (La Senda del Hayedo)

Puertos de Áliva desde Fuente Dé (Rutinas Varias)


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