De Colinas de Campo… al Campo de Santiago

 

 

 
Con una pequeña muestra de la película leonesa «El Filandón» del cineasta Chema Sarmiento, quiero empezar este reportaje sobre esta hoya glacial enclavada en el extremo oriental de la sierra de Xistréu, perteneciente ya a Murias de Paredes, Omaña, aunque las aguas corran hacia el municipio de Igueña, concretamente hacia Colinas de Campo Martín Moro Toledano, el pueblo que esta vez hemos elegido para iniciar esta ruta hacia este legendario lugar.

DETALLES DE LA RUTA

Lugar: Colinas del Campo

Conceyu: Igüeña (León)

Sentido de la ruta: Lineal

Tiempo aproximado: 4 horas

Distancia: 15 kms

Desnivel de subida: 450 metros

Entorno: Bosque de ribera de alta montaña

Dificultad: Media

Colinas, pueblo guapo
Casa de corredor, tan genuina del noroeste

Casa de corredor, tan genuina del noroeste

 
Colinas de Campo Martín Moro Toledano no es un pueblo grande, aunque la longitud de su nombre incida a pensar lo contrario, sino que es una pequeña aldea pintoresca situada al norte de Igueña, en las cabeceras del río Boeza, tributario del Sil.
 
                   Ermita de Colinas, de las más innovadoras de León.
 
Colinas, que es el pueblo con el nombre más largo de España, comparte junto con Los Montes de la Ermita y Urdiales de Colinas, los extremos orientales y sureños de las cumbres del Catoute, limitando buena parte de sus montes con los terrenos de Omaña, Palacios del Sil y Páramo del Sil, es decir, el corazón de esta sierra de Xistréu que tanto apetece a Osos, Urogallos y demás fauna y flora cantábrica.
 
                         Colinas de Campo
 
Colinas es, de los tres pueblos antes citados, el que mantiene algo de población estable durante el año y el que mejor está adaptado al turismo rural. La entrada, con una aparcamiento a la derecha para coches y autobuses que no pueden entrar al núcleo urbano si no son residentes, ya es toda una declaración de intenciones de pueblo en equilibrio con el medio natural que lo rodea y en armonía con la arquitectura tradicional que guarda en sus calles.
 
                             
Las calles, empedradas y, sobretodo, el barrio al lado del río y la ermita con su arco por encima de la calle, son de lo más destacable del pueblo.

El camino
Justo a la derecha del puente que cruza el río Boeza aparece un cartel que nos indica la dirección a seguir para llegar al «Campo» de Santiago o de Martín Moro. (Al otro lado del río aparece otro cartel que indica el camino a seguir hasta el Catoute).
 
                       Comienzo de la ruta
 
Salimos de Colinas entre un tupido bosque de ribera de humeiros, chopos, cerezos y serbales, y a través de una buena pista que, para bien o para mal, se acabará a medio camino antes de llegar al objetivo.
A la izquierda vamos dejando el río y sus praderías, verdes todo el año, que recogen también las aguas del río Susano, que crece en la base del Catoute y que corre por el valle que se deja ver entre los chopos en algún momento.
 
                     
 
Seguimos hacia el norte, divisando las escarpadas laderas de las cumbres de Vizbueno, cuando llegamos a una famosa fuente conocida como «La fuente de San Juliano», que dicen tiene el mejor agua de la región. Aquí cogemos agua, aunque antes de llegar a Campo tenemos otra fuentina.
 
                        El camino se hace llera
 
La pista va curvando y va dejando ver ya los altos de Fernán Pérez ( 2.058 metros ), donde en sus laderas crece un buen bosque atlántico de robles, acebos y abedules, conocido como «El Paleiru», y por el que pasaremos más adelante.
 
                           El joven Boeza entre la foresta ribereña
 
El valle se abre antes de que la pista se convierta en sendero y antes de que nos metamos verdaderamente en faena, pues a partir de ahora, la ruta incrementa su «nivel» y, desgraciadamente, ya no tendremos tan buenas vistas de paisajes excepto el terreno que vamos a ir encontrando en cada metro.
 
                         Serbal y sus rojos frutos, al fondo «El Paleiru»
 
El valle se estrecha y el bosque comienza a acompañarnos permanentemente al llegar al Pontón de Las Palombas, donde cruzamos el joven Boeza para internarnos en un robledal que asciende ahora hacia la otra parte del valle, más escarpada, bajo la mirada de las peñas de La Peñona y Las Portonas, y que nos deja ver con claridad el bosque de El Paleiru al otro lado del río.
 
                         Pontón de las Palombas
 
De nuevo cruzamos el río en el Pontón del Salgueirón, y el sendero comienza una durilla subida entre acebos hacia la collada que nos dará paso al Campo de Santiago, que tanto deseamos ver, pero que las curvas del valle se empeñan en ocultár.
 
                    Saliendo de las estrecheces del valle
 
Llegada al Campo
Justo cuando el caminante ya empieza a perder la paciencia, aparece en el camino una indicación hacia una antigua braña (el corral de las Yeguas) y otra que nos invita a seguir hacia el Campo de Santiago, que se presume cercano.
 
                       Campo de Santiago o de Martín Moro
 
En efecto, a menos de un kilómetro se divisa ya la apertura del valle, que se abre de repente para que la pradería, tan escasa hasta el momento, tenga un buen hueco donde puedan pastar vacas y corzos, como el que se me aparece justo antes de llegar al ermita de Santiago, que preside la entrada a este enorme lugar.
 
                   El Boeza se encamina hacia El Bierzo
 
La Ermita de Santiago, perteneciente al pueblo Omañés de Fasgar, hace honor a Santiago Matamoros y a Pelayo, enlazados con una mítica batalla entre moros y cristianos que aquí debió tener lugar (ver el vídeo).
Hoy, no hay moros y cristianos… pocos. Solamente los abedules que crecen bajo Vizbueno y Peña Carnicera hacen compañía a los meandros que el Boeza en su nacimiento crea para que el ganado pueda pastar fresco todo el año, visitado, a veces, por el Urogallo y algún caminante, como este que escribe, que deja caerse de vez en cuando por estas tierras fronterizas.
 
                       Ermita de Santiago
 
Solo el 25 de Julio puede verse cierta humanidad por este lugar, y es que este día se hace una romería en honor a Santiago y gentes de Omaña y el Alto Boeza se reunen para pasar un día de verano bajo estas cumbres.
 
                              Típica cuenca glaciar
 
                    Las Peñonas de Vizbueno
 
 
Al fondo de esta hoya glacial crece un bosque bastante atractivo que tendré que dejar para otro día pues la tarde ha ido cayendo y es necesario dar media vuelta, así como el camino que sube hacia la collada que da paso a Fasgar, y que me encantaría subir a ella para ver con nitidez todo este gran valle desde las alturas… Pero no se puede hacer todo y habrá con conformarse con haber llegado hasta aquí.
 
                           Foto panorámica del lugar
 
Damos media vuelta por donde hemos venido y, como el Boeza, vamos descendiendo hacia Colinas despidiéndonos poco a poco de estos lugares tan «arrinconados» de la geografía leonesa.

 


 

 



9 pensamientos sobre “De Colinas de Campo… al Campo de Santiago

  1. Miguel Bueno

    Toda una dicha, la primera fuente que anima a beber, ahora les ha dado por poner agua no potable o «agua no tratada» en las fuentes más puras de la montaña. ¡Qué no harán las multinacionales del agua embotellada!
    Saludos
    Piedra

  2. Héroe de Leyenda

    Pues si Miguel, es muy graciosa la dicha de esta fuente, sobretodo ese «BEBAN» casi como de manera imperativa!! Si, ahora ponen restricciones a todo. Estamos acostumbrando a nuestro organismo a beber solo de manera embotellada, y cuando bebemos de un reguero de alta montaña, que es lo más sano, tenemos diarrea una semana (no es mi caso, pero conozco casos).
    Por cierto, de esa fuente dicen que tiene propiedades curativas, al igual que las de Noceda del Bierzo.
    Un saludo.

  3. Pingback: Campo de Santiago desde Colinas del Campo

  4. Fe Garcia

    Es un ruta preciosa yo la hice en otoño cuando el ca pudre esta con el fruto con ese color tan bonito, si alguien sabe de alguna asociación que la haga me gustaría repetirla.

    1. admin Autor

      Si, lo es!!! Ahora mismo no lo sé, pero cualquier grupo de montaña de León lo tendrá estipulado para el 2017 fijo!! Sino puedes preguntar en el pueblo de Fasgar, ellos suben cada año el día de Santiago.

    1. admin Autor

      Santu Xulianu (o Santuyanu) es su nombre en Lengua Leonesa (Asturleonés) del castellano Santo Juliano, la cual tiene una notoria presencia en Colinas y en todo el Valle del Boeza, donde abundan tóponimos tan inequívocos como – Llera, La Mayada, Folgueiras, Pontón de las Palombas, la Llomba, Campa Llabrada o Los Fueyos -.
      Mis disculpas si tal traducción realizada en esta página personal ha herido tus sentimientos.

  5. Avelino Ardura Crespo

    Ruta extraordinaria. desde la Campa en su soledad casi constante y lamida por las aguas del Boeza presenta un espacio casi idílico y mágico. al descenso del sendero que corre paralelo al río. Cañon entre montañas bravas y soledad. Tramo este del «Camino Olvidado». Nuevos puentes en el camino que afianzan su recorrido, y al final Colinas del Campo, pueblo precioso de estas montañas de la sierra de Gistredo. Lo recorría a caballo hace un año por estas fechas y creo no se me olvide mientras tenga memoria.

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