Hoy me gustaría mostrar en este blog uno de los valles más guapos e interesantes de la montaña leonesa, el Naranco, en plena esquina de la montaña oriental leonesa, lindando con tierras Santanderinas y perteneciente al pueblo de Llánaves de la Reina ( Boca de Huérgano ).
El Naranco es uno de los valles de Tierra de la Reina que junto con el río Puerma de Portilla dan origen al río Esla ( según el ilustrado Don Antonio Valbuena, natal de Pedrosa del Rey ), aunque el caminante no verá el nombre Esla por ninguno de estos pueblos, sino el de Yuso…
Pero dejando atrás polémicas, lo que es sin duda alguna, es que el Naranco es uno de los valles más emblemáticos de esta montaña junto con su hermano paralelo, el de Lechada, ambos muy en portada en la prensa por el tema de la estación de ski que se planea construir en las cabeceras de estos dos valles.
El valle del Naranco: Una obra de arte
Un breve paseo hasta el refugio de montaña “Tajahierro”, el la última pradería del valle, es suficiente para mostrar la belleza de este entorno cantábrico.
Saliendo de Llánaves de la Reina, último pueblo leonés antes del Puerto de San Glorio situado a más de 1.400 metros de altitud ( este es de los primeros pueblos en taparse de nieve ), a la derecha de la carretera general aparece una amplia pista que cuenta con varios carteles que indican la ruta del valle del Naranco ( PR - LE 22 ).
Entramos en el valle una calurosa tarde de Julio y lo primero en que nos fijamos son en las altas cumbres de la sierra de Orpiñas, flanqueda por una repoblación de coníferas, que da cobijo durante varios meses al rey del valle, el Oso Pardo Cantábrico, siendo estas estribaciones de Lechada y Naranco uno de sus mejores terrenos de paso entre Fuentes Carrionas y la montaña de Riaño.
Es curioso como mucha gente pro-estación se empeña en decir que aquí nunca estuvo el oso ni está ahora. La verdad es que los guardas de la patrulla oso de Riaño no salen de su asombro al comprobar que es la sierra de Orpiñas, por sus dos variantes, en la que más cómodo se encuentra el plantígrado, llegando a observarse, incluso, desde la carretera general en alguna ocasión.
Seguimos por la pista de la izquierda sin descender a la que va por el río, ya que esta la utilizaremos a la vuelta. Poco a poco los altos del Cubil del Can ( 2.414 metros ) van dejándose ver al fondo del valle, y con ellos un enorme nevero que resiste a pesar de la altas temperaturas que hemos tenido este verano.
El valle es un cuenco glaciar perfecto y una maravilla geológica. El pico de la Devesa y la peña de la Nave, que se eleva sobre el boquerón de Tarna, callejo que da salida a San Glorio, son de una roca de tipo plutónica, una especie de conglomerado, que junto con la cercana Peña Prieta, forma un marco incomparable en España. Si la estación se hace, correríamos el riesgo de degradar y machacar un terreno del que se puede estudiar mucho acerca del glaciarismo, y, por qué no, organizar rutas y guías ilustrativas de toda índole, dando así una oportunidad al turismo sostenible.
El Boquerón de Tarna, que, como decíamos, da paso al entorno de San Glorio a través de otra ruta señalizada por el parque, PR - LE 24, es ahora una boca de dragón que no para de soltar ese humo que se cuela todas las tardes a León desde la cercana Liébana: el cierzo y la niebla.
La visión de las tres peñas que cierran el valle por la izquierda con la niebla surcando sus quebradas es una delicia de imagen para el caminante. Pero la niebla no acaba de asentarse en el fondo del valle, donde pastan centenas de vacas, el animal sagrado de estas montañas, sustento durante milenios de una economía en estrecha relación con estos altos valles y colladas.
La vega del Naranco
En poco tiempo se llega a la gran vega circular que cierra el valle. En ella se ha construido un refugio para los múltiples montañeros que parten de este punto para ascender a Peña Prieta y Tres Provincias. Con la construcción de la estación de ski ( imaginen este punto convertido en lo que es hoy la estación de ski de San Isidro en Cebolledo… ), este turismo de montaña - que a su vez sigue sin saber aprovecharse -, perdería un encanto considerable. ¿ O acaso es bonito subir al Toneo por las destrozadas pistas de San Isidro ?.
Damos la vuelta y ahora cruzamos el río para caminar por otra pista que va siguiendo el curso del agua, bajo los pies de las peñas de Orpiñas, que llegan hasta los 2.108 metros del pico de La Calar.
Es esta sierra de Orpiñas una sierra con un aspecto muy alpino, incrementado por las coníferas que lo rodean y los neveros que aún quedan en sus canales.
Buhos reales, buitres, rebecos, ciervos, águilas reales, gorriones alpinos, lobos, osos y truchas son habitantes normales en el Naranco, además de una flora de alta montaña formada por pastizales, enebrales, serbales, turberas y lleras, que forman un habitat delicado y muy sensible a la alteración humana.
Seguimos caminando hasta llegar a una bifurcación, el camino principal sigue hacia abajo, hacia Llánaves, mientras que otro asciende hacia Orpiñas, dando lugar a otra ruta guiada, PR - LE 23, llamada “Sierra de Orpiñas”, que nos sacaría hasta la hoz de Llánaves justo en el punto donde existe una fuente de aguas curativas.
A la izquierda, la carretera a San Glorio. Derecha, el Naranco.
Nosotros decidimos caminar un poco por esta pindia pista para divisar el paisaje desde el cercano alto que se encuentra justo encima del pueblo.
El Coriscao y el valle de San Glorio, y sobretodo, el gran macizo del Vallines, tienen desde aquí una vista muy recomendada.
Volvemos a bajar al valle para coger, ahora si, el camino que nos saca de nuevo a Llánaves, dando por concluida esta breve pero prestosa visita al valle del Naranco.
Duración Aproximada: 2 horas
Datos de interés: Valle que cuenta con tres rutas de senderismo del parque regional de picos de europa, cada una en un sentido diferente. Recomendado ascender hasta el Boquerón de Bobias y descender por el valle de Lechada hasta Portilla de la Reina.
Gran cantidad de nieve en invierno y en primavera.
Alojamiento y buen comer en Llánaves y en Portilla, así como en Villafrea de la Reina.
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(Pinchar para ampliar)
Una ruta muy especial; tanto el valle del Naranco como la sierra de Orpiñas, con su prestancia alpina, merece la pena un recorrido como el que nos planteas. Buen otoño montañero.
PD: En el puente de noviembre nos acercaremos a Riaño y quizá caiga alguna ruta por el valle de Yuso
Me llevé un susto con el oso, después leí en el pie que la foto era de la fundación. De todas formas el reportaje como siempre espectacular.
Expresiones
Piedra
Mágico valle.
Saludos.
Hola montañero…
Tanto el valle de Lechada como el valle del Naranco lo conozco bien tras mis ascensiones desde San Glorio al Cubil del Can, Tres Provincias, y Peña Prieta… y desde luego son un par de valles que quitan el hipo de lo bonitos que son… Esperemos que nuestra “queridísima” Junta no permita la tropelía que quieren cometer en los mismos, porque perderían por completo su encanto… Como bien dices tu no es lo mismo subir al Toneo en San Isidro o al Cuetu Negru en Pajares por las pistas de esquí que si no estuviesen las mismas… Sería una aberración sin posibilidad de reparación…
Un saludo paisano y a seguir disfrutando del monte en otoño…
Preciosa zona. Tengo ido de paso, nunca de monte por ahí. Alguna foto se sale, la de la niebla bajando es preciosa. A mi tambien me diste un susto con la foto del oso, joer, creia que te habías encontrado de cara con uno.
Un saludo
Un Valle precioso. Un paraiso que aun conservamos. No bajemos nunca la guardia. Tanta belleza siempre trae consigo la envidia que buscará su destrucción para después, decir cinicamente, cuantos beneficios ha traido para la zona etc…hablo del padre nuestro actual de la montaña: San Glorio que estás en los cielos….Una oración fruto del abandono y la desidia que reina actualmente la montaña leonesa
No bajemos la guardia y defendámos estos parajes como si fuera nuestra propia casa que de alguna forma, lo son.
Saludos y gracias por estas imágenes y sensaciones, Alejandro.
Ya va siendo hora de que tomemos un refrigerio juntos en alguna tasca de cualquier pueblo de la montaña.
Javier: Hola Javier, yo ese día porque no tenía mucho tiempo, pero os recomiendo subiros a TresProvincias o bajar por Lechada, sino lo habéis hecho ya…
Un saludo y ya me contarás qué tal en el puente si os acercais…
Miguel: Jeje, ya podía haber sido yo el fotografo!! Estuve un buen rato “repasando” el monte con los prismas, pero nada… para otra vez.
Muchas gracias y un saludo!!
Sherpa: Gracias compañero! un saludo.
Montañero Gordonés: Tienes toda la razón, son valles que quitan el hipo. Recemos para que no se los carguen y podamos preservarlos para nuestros descendientes. Un gran saludo!
Cienfuegos: La nieblina esa le da un toque al valle de lujo… Algún día me encontraré con él de frente, no lo dudes, jeje. Un saludo y muchas gracias paisanu.
Agustín: San Glorio que estás en los cielos… jaja. Toda la razón colega. Ten presente que para mí, para tí y para más gente son NUESTRA propia casa.
Muchas gracias paisanu y cuando suba para Carande te aviso para tomar algo en Riaño o aledaños!!
Simplemente precioso.
Gracias por compartir tus sendas.
Un abrazo utópico, Irma.-
Una pregunta, es cierto que en el Valle de Lechada hay un robledal practicamente inalterado, un saludo.
Irma: Muchas gracias por tu comentario, es un placer poder compartirlo con todos vosotros.
J.m: Hola! Pues no sé si estará practicamente inalterado, lo que si sé es que es bastante querencioso para el Oso, por lo que se puede deducir su buen estado de conservación. Esperemos que permanezca muchos años así de bien habitado.
Un saludo.