Peñacorada, reducto Vadiniense.

Este pasado sábado el tiempo dió un poco de tregua y aprovechamos la oportunidad para volver a andar por la Peñacorada, la gran sierra que divide el Esla del Cea, la primera gran montaña que da la bienvenida al viajero que sube por la ribera de Astura hacia la montaña Riañesa y el gran bastión de resistencia Vadiniense durante las guerras Cántabras de Roma.
Estas características, unidas a otras que iré relatando a continuación, hacen de Peñacorada (1.835 metros) una montaña simbólica para estas tierras y para todo León, no en vano su silueta es perfectamente visible desde El Manzanal o desde Tierras de Campos Vallisoletanas y Palentinas.
Principio de la ruta
Con nubes, claros… con nieve en las cimas recién caida esa noche y con una temperatura agradable, llegamos a Cistierna, partido judicial de esta montaña y puerta de entrada a la misma. Dentro de ella nos dirigimos a la zona alta de la villa, donde parte el camino que conduce a la ermita de San Guillermo de Peñacorada, patrón del pueblo. Nosotros vamos a dirgirnos por un vallín que conduce al repetidor del pueblo, para luego atravesar una colladina y ya meternos de lleno en los pinares que adornan esta cara oeste de Peñacorada. Todo ello se hace a través de una muy buena pista y con varias indicaciones y marcas del club de Montaña Los Rejos.
Esta primera parte de la ruta es tranquila y agradable, el camino transcurre ganando nivel muy poco a poco entre una repoblación de pinos silvestres bastante antigua. Al final de la pista forestal, tomando una bifurcación de la pista a su derecha, ya podemos ver algunos ejemplares de hayas, que nos delatan que esta es la especie dominante de toda la cara norte de la peña y de toda esta montaña oriental.
                                                               Villa de Sabero
                                                                        
Ahora, con un poco más de cuesta, llegamos al punto, justo en la curva de la vallina, donde tenemos que abandonar la pista y subir por un senderín poco marcado hacia la collada que da paso a la cara norte y la cresta.
Poco a poco vamos mirando hacia atrás y contemplando el gran poder que la primavera está efectuando para borrar las secuelas del invierno. Los verdes valles de Sabero asoman ya al fondo, así como una buena panorámica de la montaña central del Correcillas y Valdorria.
Yeguas en la collada
Pero lo mejor viene al culminar en la verde collada que separa el valle de Redimora con la vertiente de Fuentes de Peñacorada. Lo primero es que ya vemos la sierra que vamos a empezar en crestear en breve, vemos el magnífico Espiguete justo en frente, y a la retaguardia el Curavacas. A nuestra izquiera asoma ya el bello pueblo de Fuentes de Peñacorada, asentado la ladera sur de los picos Moro y Cerroso, viendo, como diría la canción, pasar el tiempo a través de su montaña sagrada, Peñacorada, que la mira desde el otra lado del valle.
Llegados a este punto, he de decir que se puede iniciar la ruta a esta peña también desde Fuentes, o incluso  desde un poco más arriba del cruce con la carretera general, a través de una pista que asciende por el hayedo y que es la que vemos ahora debajo nuestro.
                                                          Fuentes de Peñacorada
Pero nosotros hoy queremos empezar a crestear desde el principio, así que desde la collada ya sin demora comenzamos a doblar piernas hacia arriba por un senderín que asciende, primero hacia un bonito bosque mixto de hayas y pinos y luego ya hacia la roca para elevarnos fácilmente hacia la cresta de Peñacorada.
Una vez arriba echamos una vista hacia atrás, y ahora sí que las vistas son tremendas hacia la montaña de Riaño y Oriental en general, además de los Picos de Europa que van haciendo acto de presencia poco a poco.
                                                    El Mampodre y el Pico Moro
En la cresta seguimos caminando hacia el Este siguiendo hitos y señales que aparecen frecuentemente en nuestros pasos y a nuestra derecha vamos dejando colladas y prados que tienen una bonita historia legendaría. No estamos pisando una montaña cualquiera, estamos, según crónicas romanas e historiadores, en el bastión de resistencia cántabro situado más al sur de su territorio, y el primero en soportar la embestida romana que ascendía con sus legiones por los valles del Cea y del Esla dispuesta a atacar Vadinia y los núcleos centrales cántabros. Aquí, seguramente en algún prado como este que ahora estamos viendo, que curiosamente se llama “Campo Ciudad” (¿Ciudad? ¿Asentamiento?), resistieron los guerreros cántabros, asediados por Roma, que rodeó Peñacorada por todas sus caras, haciendo que los Vadinienses tuvieran que elegir entre morir o entregarse, y por supuesto, este pueblo tiene marcado el honor y la dignidad en su sangre, y prefieron morir autoenvenenándose con ramas de tejo que servir para un ejercito extránjero y dictatorial que les apartaría de sus amadas montañas y ríos.
Mientras hablamos sobre este acto heróico de nuestros antepasados, abandonamos la tranquilidad llana de la cresta y de los campos de La Laguna para meternos en el mundo de la peña por un senderín que sube y baja y que es el único tramo de la ruta relativamente díficil, aún así, las manos se quedan en el bolsillo.
                                                              Peñacorada
Al salir de este tramo llegamos a una colladona (1.705 metros) donde empieza la última subida hacia la cumbre. El tramos comienza con una canal y luego se bordea por la cara norte para llegar a cima por una delgada cresta muy bonita de la cuelgan taludes de nieve y hielo hacia la izquierda y una gran caida hacia este lado.
                     Cara norte de Peñacorada y la Montaña Leonesa
                                   Por la arista con Sabero de fondo
Objetivo cumplido y ahora ya podemos sacar el bocadillo para contemplar las grandes vistas que tenemos: el alto Cea con Prioro nos saluda al noreste, al norte Torre Santa, los Mampodres, Las Pintas, el Yordas, el Pandián… al noroeste el Susarón, los montes de San Isidro y Vegarada… al oeste, el Correcillas, Valdorria y ya lo lejos, la reina, Peña Ubiña, que al día siguiente iría a verla a Torrebarrio.
A sur, toda la ribera del Esla se pierde en la infinidad.
                                                       Últimos metros…
Foto de cima con medio León a mi espalda
El club Los Rejos tiene bien surtida de indicaciones la ruta
La vuelta la hacemos prácticamente por el mismo camino de ida, parándonos cada poco para disfrutar de este guapo día de primavera entre campos verdes de hierba y blancos de nieve
                                Las Pintas, Yordas, Piedralagua, Torre Santa…
Tiempo Aproximado: 6 horas desde Cistierna. 4 horas desde el desvío de Fuentes de Peñacorada.
Tipo de recorrido: Lineal.
Información Adicional: También accesible desde Valmartino, La Mata de Monteagudo o Quintana de la Peña.
Alojamiento y buen comer en Sabero, Cistierna o Boñar.
¡No dudes en compartirme! ¡Gracias!

7 pensamientos sobre “Peñacorada, reducto Vadiniense.

  1. Javier González

    Qué curioso!!! Ayer he estado ayudando a un familiar que es profesor de IES Vadinia de Cisierna a documentar esta ruta, pues la van a hacer con los chavales de Bachiler mañana martes; le enviaré también la referencia de esta magnífica entrada, que seguro le será de gran ayuda.

  2. Sara

    Ummmmmmmmmmmmm que hace mucho que no paso por aquí…menos mal, que estamos ya a dos horitas sólo, de las tan ansiadas vacaciones de semana santa.
    En Peña Galicia casi casi que nos encontramos jajajaja,y esta ruta pues me la apunto porque me ha parecido bien chula y el Peñacorada otro emblemático que tenemos que conseguir.
    Abrazote y a disfrutar.Hasta la vuelta

  3. Jorge

    Muy buenas compañero, bonita ruta elegiste..ese mismo dia por la tarde subi al repetidor de Sotillos y saque alguna foto a Peñacorada, mira que si le doy al zoom apareces por ahi jaj.
    Buena ruta y muy chulas ls fotos, un saludo!

  4. Héroe de Leyenda

    Ricardo: Muchísimas gracias por tus palabras y qué pases una buena semana santa!

    Cienfuegos: El Yordas es una gran peña, aunque algo monótona en su primer tramo, pero tiene una de las mejores vistas de esa montaña. Me alegro de qué le tengas ganas!!

    Javier: Me alegro de qué le pueda servir para llevar a los chavales de Cistierna. Muchas gracias por pasarte por aquí!

    Sara: Susarón, Peña Galicia, Peñacorada… son montañas emblemáticas como tu dices que hay que visitar obligatoriamente, jeje.
    Qué pases una buena semana santa!!

    Jorge: Por esa zona de Sotillos y Sabero aún no he andado nada, pero una tarde de estas algo caerá!. Casi me ves entonces!! jeje.
    Muchas gracias por pasarte y firmar, qué pases una buena semana santa!

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